miércoles 25 de noviembre de 2009

F.C. Barcelona 2- Inter de Milán 0

¡Cierra el buzón, Pedro!


Y SIN MESSI NI IBRAHIMOVIC

El Barcelona sentenció el partido en tan sólo 25 minutos. El Inter dejó una imagen lamentable en el Camp Nou. Los de Guardiola acarician los octavos

Se presentaba el Barça-Inter como el primer gran duelo de la semana para el conjunto blaugrana, partido con el que se llegaba con dudas tras el empate en San Mamés y el nuevo liderato del Madrid. Y las dudas de Messi e Ibrahimovic en el once titular. Pues bien, todas esas dudas y temores se disiparon de un porrazo. No estuvieron dos de los grandes cracks del Barça y nadie se acordó de ellos. El Barcelona dominó el partido del minuto 1 al 90, llegando en muchas ocasiones a bailar al Inter, que fue un pelele en manos de los culés.

Como comenté en las dos crónicas anteriores de partido de Champions, el Barcelona no desplegó su juego. Había lentitud, falta de ideas, una delantera estática, empeño en atacar por el centro, y sin buscar la banda. Pues bien, hoy en el Camp Nou, frente al tetracampeón italiano, todos esos errores se volvieron en todo lo contrario. El Barcelona salió en tromba desde el inicio dirigidos sensacionalmente por esos dos cracks que son Xavi e Iniesta, con una gran velocidad en la circulación de pelota, buscando las bandas, presión muy arriba en todo el campo, constantes movimientos de la inédita delantera para crear espacios (a pesar del mal partido de Henry), una enorme solidez defensiva... El Barça estuvo durante los primeros 45 minutos en su mejor versión, similar al juego actual de España, el de toque y paciencia y a esperar a encontrar los espacios. Porque no es que creara infinitas ocasiones, pero el rondo que le hizo al Inter fue de escándalo.


Choque de trenes


Así las cosas, en el minuto 10 Xavi bota un córner, peina Henry y Piqué (agarrado por Motta) consigue cruzar el balón al segundo palo. Cinco minutos después, una falta al borde del área fue lanzada por Xavi que iba a la escuadra, pero tocó la red por encima de la portería interista. Ya en el '25, llegó el segundo gol. Una jugada maravillosa. Iniesta habilita a Xavi en la media luna, abre a la banda derecha para Alves que viene como un avión, realiza un magnífico centro y Pedro remata pillando a pie cambiado a Julio César, que se comió el gol por su mala posición. Un auténtico golazo, de bandera, de esos que demuestran por qué el Barça juega como un equipo. En el '35, Valdés volvió a despejar mal con los pies por enésima vez, dejando la portería vacía, pero Stankovic remató demasiado alto. Siete minutos después, llegó un tímido disparo de Milito desde fuera del área. Casi sin apenas noticias en ataque del Inter, llegó en el '44 un remate de cabeza de Keita que detuvo sin problemas Julio César. El Barcelona dominaba en todo, incluso a balón parado.

EL BARCELONA SE LIMITA A CONTROLAR


En la segunda mitad, el Barça bajó el pistón pensando en el Clásico del Domingo, lo que permitió que el Inter intentara buscar la portería de Valdés. Lo cierto es que el Inter tuvo algo más el balón, pero sus ataques no creaban peligro alguno. Sólo una caída de Eto'o (que fue ovacionado por el Camp Nou) dentro del área que fue protestada por el camerunés, pero que no fue penalty en absoluto. En el siguiente minuto, el 54, Xavi remató de cabeza abajo tras otro espléndido centro de Alves, pero ésta vez Julio César lo despejó de manera magistral, realizando así la parada del partido.

El Barcelona simplemente se limitó a controlar el partido, guardando la ropa. La intensidad defensiva seguía, la presión también, pero no creaban jugadas de peligro ni le imprimían demasiado ritmo al juego. Ni falta que hacía. El Barça, de forma inteligente, reservó fuerzas, porque con eso bastó para frenar a un más que pobre Inter en ataque. Por eso, para el espectador la segunda parte fue un poco más aburrida, pero no está el asunto para desgastar sin necesidad, con la de lesiones y gente enferma por Gripe A que tiene el equipo. Aquí hay que hacer una especial mención a Abidal, que aguantó casi todo el partido después de recuperarse milagrosamente de dicha Gripe A. Encomiable.


Te has creído que me iba a quitar la camiseta, ¿eh nenita?


En el '67, Alves lanzó una falta que puso a prueba los reflejos de Julio César. A partir de ahí, el Inter se desató. Pero para dar patadas. Repartió estopa de lo lindo, hizo un montón de faltas que muchas de ellas no fueron señaladas, sólo se llevó tres míseras tarjetas amarillas (por dos del Barça) y Motta debió ser expulsado por doble amonestación. El Barça desquició al equipo de Mourinho, lo que dio pie a que los neroazurri se dedicaran a realizar su típico juego marrullero que de nada les sirvió. 2-0 al final y porque los de Guardiola no quisieron hacer más sangre, lo que les deja primeros de grupo y sólo una derrota por un gol o más y que no haya empate entre Rubin e Inter, es la única combinación que les dejaría fuera. El Barcelona está a un paso de los Octavos de Final.

LAS CLAVES:

El Barcelona recuperó su estilo de la mano de la dupla Xavi-Iniesta, volviendo al buen fútbol de primer toque, velocidad y desmarque. Además, la presión y la intensidad defensiva contribuyeron a crear un monólogo azulgrana. En esta ocasión, Pep destrozó el sistema táctico de Mourinho.

El Inter fue un equipo muy gris. Mourinho conocía el resultado de Rusia y sabía que ganando el siguiente partido en casa estaban dentro. Hizo lo de siempre, poner a ocho jugadores detrás del balón dejando solos los desesperados Eto'o y Milito. Otro fracaso táctico.

El árbitro: Massimo Busacca estuvo mal. Permitió demasiada dureza del Inter y le sacó casi las mismas tarjetas que al Barcelona. Además, debió expulsar a Motta. Suspenso.

viernes 20 de noviembre de 2009

Helloween- Better than Raw

Tracklist:

1 Deliberately Limited Preliminary Prelude Period in Z 1:44
2 Push 4:48
3 Falling Higher 4:48
4 Hey Lord! 4:08
5 Don't Spit on my Mind 4:26
6 Revelation 8:23
7 Time 5:44
8 I Can 4:41
9 A Handful of Pain 4:49
10 Laudate Dominum 5:11
11 Midnight Sun 6:21






Cuando ya parecía irreversiblemente que este blog se iba a convertir en un blog de cine y deportes, aquí estoy dos semanas después de mi último artículo para darle un nuevo aire. Y es que en estos casi cuatro meses de vida que ya tiene el jodido bastardo, todavía no he hablado de otra de mis grandes pasiones, la música. O más concretamente de esa música maravillosa tan despreciada por la sociedad como amada y sentida como propia para sus fans, el heavy metal. De paso, me permito abrir la enésima sección (como ya he señalado en otras ocasiones, este blog tiene más secciones que artículos en cada una de ellas, en fin...) llamada Discos Olvidados, esos albums que a lo mejor no pasaron desapercibidos en su momento, pero no se les recuerda en la actualidad. Grandes discos a reivindicar y empiezo con el que para mí es uno de los mejores discos de Helloween (y el mejor de los años '90) como es el Better Than Raw.

Si uno menciona el nombre de una banda tan legendaria como es Helloween, inmediatamente se le vienen a la cabeza las tres grandes joyas de la corona como son el Walls of Jericho y los Keeper. O esos discos noventeros como el Master of the Rings o el Time of the Oath. Incluso el tan criticado Camaleon. Pero el Better Than Raw queda en un inmerecidísimo segundo plano, un hecho a mí entender completamente inexplicable, ya que se trata de un discazo de principio a fin, al que quiero hacer un homenaje.

Tengo que confesar que mi devoción hacia este Better than Raw, quizá se deba a que fue el primer disco que escuche de la banda germana. Por entonces, Helloween estaba formada por Andi Deris a las voces, el guitarrista Roland Grapow, el batería Uli Kusch, el sempiterno bajista Markus Grosskopf y el guitarrista líder Michael Weikath. En aquél 1998 yo tenía 9 añitos y empecé a descubrir a esa edad temprana (incluso un poco antes) lo que era el buen heavy metal. Yo estaba entusiasmado con mi cinta original del Better than Raw que por supuesto conservo. Puede ser cosa de la nostalgia y que el disco tenga para mí cierto valor sentimental. 11 años después volviéndolo a escuchar por enésima vez de pe a pa, compruebo que no ha perdido ni un sólo ápice de su fuerza. Sólo hay que ver la portada con la bruja cachonda que cocina calabazas, un buen augurio.


¡No te ahogues, calabacita!


El CD empieza con una introducción de nombre larguísimo y muy difícil de recordar para algunos: Deliberately Limited Preliminary Prelude Period in Z, casi nada. Se trata de una pieza de poco más de un minuto y medio con una música clásica épica al que al final se unen las imponnentes guitarras de Weikath y Grapow. A renglón seguido, viene ni más ni menos que el trallazo del disco, la impresionante Push. Una canción rápida, llena de fuerza, dura, con cierto aire thrash, en donde la banda explora un terreno diferente, un metal mucho más duro que el de su época ochentera. Un tema lleno de agresividad, caracterizado por las guitarras y por los cambios de registro que demuestra Andi Deris. Una cosa hay que remarcar sobre este cantante. Está claro que no es Michael Kiske, pero viendo como éste ha tirado su carrera musical por la borda, hay que estar agradecido a la labor que está desempeñando Deris, que ya lleva 15 años en la banda. Ya no es el mero sustituto de Kiske, se ha labrado un nombre propio.

A continuación encontramos la épica Falling Higher, un tema que empieza con un magnífico riff melódico y que poco a poco se va acelerando. Posee un estribillo de lo más coreable, en donde cabe destacar la gran voz aguda de Deris y el manejo de la batería de Kusch. Grandiosa canción. Un riff muy cuidado y la posterior voz distorsionada nos anuncian uno de los singles del disco, la magnífica Hey Lord! Un temazo donde los haya, un medio tiempo sin concesiones con una letra cachonda y currada. Las voces están tan distorsionadas como las guitarras y eso es algo no muy habitual en la banda, pero sí en este disco. Otra distorsión un riff que sube de volumen progresivamente nos dan la bienvenida a otro de los grandes temas del disco, la impagable Don't Spit on My Mind. Lo más destacable de la obra, es sin duda cómo sube de volumen y de velocidad a medida que avanza, llegando hasta un excelente solo y que culmina con una estrofa previa al estribillo llena de fuerza y épica para dar paso de nuevo al estribillo.


Sí, I Can, pero... ¡auch!


Llegados a este punto, nos topamos con la canción más larga del disco, la inclasificable Revelation. Es un tema bastante complejo, en el que nos encontramos partes muy épicas y grandilocuentes mezcladas con otras que son de las más duras del disco, en la que Kush hace un trabajo encomiable. La séptima canción es la balada Time. Un gran tema, en donde Deris demuestra una vez más por qué es un buen cantante. La música de la mayor parte del tema suena como si fuera un reloj, y en los estribillos la cosa se endurece un poco más para dar rienda suelta a la guitarra y a la batería. Una muy buena balada. Seguidamente nos encontramos ante el otro sencillo del álbum, quizá su tema más comercial, pero que era ideal para el vídeo que realizaron y su promoción. Se trata de I Can, un tema que cumple a la perfección, por su sencillez y por su bridge (la parte previa del estribillo, es que llamarla por su traducción "puente" no me parece adecuado) y estribillo cantables hasta desgañitarse.

En la última parte del disco parece que los germanos bajan un poco el nivel, pero se trata de tres canciones muy buenas, aunque no tan grandes como las anteriores. Así las cosas, llega Handful of Pain. Se trata de un medio tiempo anunciado por una voz muy oscura, y en la que Deris canta de manera más grave de lo habitual, pero en el bridge y en el estribillo vuelve a su habitual voz aguda. Otro aspecto destacable de Better than Raw, es sin duda que los bridge son tran grandiosos y coreables como lo son los estribillos, aunque Helloween son expertos en eso. El siguiente corte es Laudate Dominum, un tema muy rápido cantado íntegramente en latín, en el que de nuevo Deris hace gala de su voz grave pero algo más raspada, con otro gran estribillo con coros. Cierra el disco Midnight Sun que posee a mi juicio el riff más duro de todo el disco, mezclado con muy buenas partes melódicas.


¿Quién es el más feo de los cinco?


Esto es todo lo que da de sí Better than Raw, un discazo impresionante que reivindico desde aquí. Y lo hago por tres motivos: Es un disco que tiene cuatro temas que deberían estar en cualquier recopilatorio de Helloween como son los primeros (Push, Falling Higher, Hey Lord! y Don't Spit on My Mind) y otros seis más la introducción que no le van en absoluto a la zaga. Segundo, en los bares apenas suena este disco. Alguna vez Push y la que suena con más frecuencia que es I Can. ¿Y el resto? ¡Yo quiero el resto! Y, ya para finalizar, Better than Raw es un disco algo menospreciado, pero para mí se encuentra entre los mejores de Helloween y es sin duda lo mejor de la etapa de Andi Deris. Con tanta alabanza ya sólo me falta decir que lo pongáis de una vez, que no os decepcionará.

jueves 5 de noviembre de 2009

Rubin Kazan 0- F.C. Barcelona 0

Puyol cantando: "Com flaaaaaaai güiz miiii"


EL BARÇA SE ATASCA Y DESESPERA EN RUSIA

El Barcelona dominó el partido de principio a fin pero con mucha lentitud. El Rubin salió con un sistema ultradefensivo que le salió a la perfección. El Barça se complica la vida en su grupo.

El Barcelona llegó a Rusia con ganas de revancha. Lo que se consideró un mero traspié en su momento (la derrota por 1-2 en el Camp Nou frente a los rusos) ahora puede ser algo más que preocupante. Sobre todo por este insulso 0-0 que no sirve de nada al conjunto de Pep Guardiola.

Consciente de ello, el Barça salió enchufado desde el principio. Dos córners en sendos minutos. Y en el '3, Ibrahimovic se planta sólo ante Ryzhikov (grandiosa actuación) y estrelló el balón en el palo cuando todos cantaban el gol. Si esa pelota hubiera entrado, esta crónica no sería la misma y los comentarios hubiesen sido muy diferentes. Pero no fue así.

Los dos equipos pusieron las cartas sobre la mesa desde el principio. El Barcelona iba a dominar, a manejar el balón tocando y tocando y manteniendo la posesión. Mientras el Rubin, plantó dos líneas muy juntas de cuatro cerca de su área e intentar salir a la contra con balones largos al Chori Domínguez y a Karadeniz. Así las cosas, el partido era un monólogo azulgrana, pero apenas inquietaba. Lo intentó Xavi con una vaselina, Keita de volea, Messi desde la frontal... Pero no había manera. La horizontalidad con la que jugaba el Barça era más que previsible y no tenía profundidad alguna. Y menos cuando no buscaba las bandas. Por si fueran pocos los problemas del Barça, el susto de la primera parte llegó por parte de Ryanzantsev en el minuto 41, que se plantó sólo delante de Valdés y éste realizó una espléndida parada evitando el gol ruso. A la jugada siguiente, Ibrahimovic estaba dispuesto a lanzar una falta al borde del área y sorprendió a todos dando un gran pase a Iniesta, pero la rapidísima salida de Ryzhikov evitó el gol.


Parece que a Ibrahimovic le han partido la cara


JUEGO A CÁMARA LENTA Y AVISOS DEL KAZAN

En la segunda mitad, el Barcelona siguió a lo suyo. Atacaba y atacaba, pero sin criterio alguno. La defensa del Rubin Kazan era rapidísima, conseguían colocar a dos o más jugadores que encimaban al poseedor de la pelota del equipo culé. Un equipo que jugando con ocho hombres colgados del larguero y haciendo contraataques es un equipazo. Poco más. Este equipo no aguantaría más de un año si jugara en la Primera División, pero lo cierto es que el Barça se ha atascado dos veces frente a la telaraña rusa.

Lo cierto es que no vamos a justificar el empate por los méritos rusos (que los tiene, de acuerdo). Sino por los fallos barcelonistas. No es normal su juego. Puede ser por varios motivos: o los equipos le han pillado el truco a su juego, o le cuesta más cuando el rival se encierra atrás o son problemas físicos. Yo pienso sin duda que es lo último. Porque las transiciones del Barça (ya hemos mencionado que eran horizontales) eran extremadamente lentas. Jugaban casi andando. No había desmarques, la delantera estaba estática, y por mucho que tengan muchos defensas alrededor, si el delantero no se mueve, es imposible encontrar espacios. Si los espacios no surgen por los problemas de la defensa, se deben crear y esa tarea corresponde principalmente a Ibrahimovic, sin excusar al resto. Y eso no lo hizo en absoluto el Barcelona.

En cuanto a los problemas físicos, hay algo que es evidente. Tres jugadores clave no están en su momento. Alves acaba de salir de una lesión, es más, ha acortado los plazos de manera fulminante y eso es de agradecer. Pero no puede jugar 90 minutos de titular cuando has pasado por una lesión. Ni él ni nadie. Iniesta todavía no está al 100%. Y mucho menos si juega de extremo izquierda. El de Fuentealbilla hizo todo lo que pudo, pero no está en forma y no jugaba en su sitio. Y luego está Messi. Su juego gris y su falta de gol en los últimos partidos se debe a aspectos: Primero, sus viajes a Argentina. El técnico de la albiceleste, Maradona, le está sometiendo a una presión difícil de aguantar. Le exige mucho más de lo que puede hacer con un equipo que no le acompaña. Y eso le descentra y le afecta psicológicamente. Segundo, lleva un buen puñado de partidos acumulados y pide a gritos un descanso.


Por la sincronía de las piernas, parece que hacen gimnasia


Por si esto fuera poco, hay que darle un tirón de orejas a Guardiola. Es un gran entrenador, eso no lo vamos a descubrir. Pero tiene algo similar a Rijkaard que desespera a cualquiera. Y es que es muy lento a la hora de hacer los cambios. No es normal que Henry entre en el minuto 82. Era evidente que su entrada debió producirse mediada la segunda mitad, para así recolocar a Iniesta en el centro para oxigenar el juego. Y no lo hizo así.

Con el partido entrando en los últimos instantes, el Rubin Kazan pudo llevarse la victoria. Bukharov tuvo un mano a mano con Valdés que consiguió atajar, pero el balón llegó a los pies de Ryanzantsev solo, pero que se encontró con Puyol que salvó in-extremis. A falta de tres minutos, Bukharov remató un córner que se fue fuera. La última ocasión del partido la tuvo Henry, pero el francés no controló y su remate forzado se perdió fuera. Esa última jugada fue el resumen de la inoperancia blaugrana en ataque.

LAS CLAVES:

El Barcelona jugó al ralentí, con transiciones horizontales que apenas inquietaban al Rubin. Además, su juego era más que previsible y los delanteros no se movían, de esa manera no se abrieron espacios suficientes para penetrar en el área rusa, que fue un muro. Debe salir a ganar en los próximos dos partidos.

El Rubin Kazan salió a defenderse con ocho jugadores desde el minuto 1 y a buscar la suerte que tuvo en el Camp Nou saliendo a la contra. Le salió a medias, pero el empate le supo a gloria.

El árbitro: Konrad Plautz fue lo mejor del partido. Ni se le vio, porque fue un encuentro muy tranquilo sin juego brusco y sin decisiones difíciles. Aprobado con nota.

miércoles 4 de noviembre de 2009

AC Milán 1- Real Madrid 1

Kaká se lamenta


EL MADRID SE DILUYE COMO UN AZUCARILLO

El Madrid jugó como se le supone sólo durante media hora. El Milán respondió rápidamente y controló hasta el descanso y el principio de la segunda mitad. El resto, un correcalles sin sentido

Tras el desastre de Alcorcón, el Madrid venció al Getafe con diez recuperando el ánimo. Así saltó al césped de San Siro, con el ánimo recuperado. Y durante los primeros treinta minutos, se vio a un buen Real Madrid. Un equipo que tuvo el mordiente y las ganas de ganar que no tuvo dos semanas atrás en el Bernabéu. El equipo de Pellegrini se movía bien, buscaba las bandas, con Kaká (que regresaba a San Siro) de director, Sergio Ramos apoyaba desde la banda, Benzemá recuperaba el hambre de gol, parecía otro Madrid. Tocaba y creaba juego. No es que fuera una maravilla y las transiciones no eran muy rápidas, pero jugó con tensión. Jugó al fútbol, algo que no se le había visto en lo que llevamos de temporada. Quizá las ocasiones no fueron muy peligrosas (un buen tiro de Benzemá que despejó Dida) pero conseguían finalizar siempre la jugada con un disparo. Un Madrid directo y vertical, como se le supone. Puede que sea éste el camino que debe seguir el Madrid en ataque, que mejorará seguro, con la vuelta de Cristiano Ronaldo.

En ese tiempo el Milán sólo llegó al área de Casillas con una gran contra llevada por Seedorf y Pato, tras un recorte, no pudo marcar el primer gol. En el '29, un disparo desde la frontal de Kaká no pudo atajarlo Dida (que pide a gritos la jubilación) y Benzemá atento al rechace sólo tuvo que empujar a la red. El 0-1 era más que justo por lo que se vio en el terreno de juego. El gol espoleó a los rossoneri que se lanzaron en busca del empate. Cinco minutos después, Zambrotta entró como quiso por la banda izquierda y un centro suyo fue interceptado por el brazo de Pepe. Penalty. Lo cierto es que la jugadas es más que rigurosa. La mano es clara, eso es evidente, pero no existió voluntariedad. Por tanto, si la voluntariedad es lo que determina si es falta o penalty, éste no lo era. Ronaldinho se encargó de lanzarlo de manera magistral a la escuadra.


Una cosa queda clara: Ronaldinho sigue siendo muy feo


A partir del empate, el Milán empezó a controlar el juego. Prácticamente en la siguiente jugada, Pato salta a por un balón más rápido que Arbeloa y éste cae, el brasileño sigue y marca tras un magnífico tiro cruzado ante el que nada puede hacer Casillas. Un golazo, pero el arbitrillo Felix Brych anuló por una supuesta falta a Arbeloa. Sólo la vio él. Aplicó la ley de la compensación por el penalty porque quiso. De ahí hasta el descanso, el Milán llegaba a la portería blanca, pero no generaba demasiado peligro.

La segunda parte siguió con la misma tónica, el Milán apretaba y llegaba a puerta, pero seguía sin concretar. Remates malos y forzados que no inquietaron en ningún momento a Casillas. Así durante los diez primeros minutos, donde los rossoneri sólo estaban cargados de buenas intenciones.

DE VUELTA AL JUEGO DESORDENADO

Casi toda la segunda mitad fue un desastre de organización por parte de los dos equipos. El balón iba de un equipo a otro que, al llegar al área, no disparaba. Todo eran imprecisiones en ataque, no iban a ningún sitio. Los dos equipos estaban faltos de ideas ofensivas, pero no sólo eso, descuidaban sus defensas de manera alarmante. Los dos equipos no podían más. El Milán es porque todos son jugadores veteranos, y el Madrid no sé si es por una mala preparación física o por desidia, o un poquito por las dos cosas.


¡Qué le rasgas la camiseta!


Manuel Pellegrini se debe preocupar mucho por su defensa. Unos desajustes defensivos que no son normales. En tareas ofensivas parece que todo va mejorando si se dedican a jugar como en la primera media hora. Pero la defensa del Madrid a día de hoy es un desastre. Marcelo es muy malo y corre como un pollo sin cabeza; Arbeloa es no es un lateral izquierdo, Sergio Ramos no está a su nivel desde hace más de un año, aunque hoy cumplió y los errores de marca son clamorosos. Esto propició un genial pase al hueco de Oddo por un error de ayuda en la cobertura de Xabi Alonso que Inzaghi muy escorado mandó fuera.

Ya en los últimos cinco minutos Raúl tuvo una clara oportunidad que pudo dar la victoria a los blancos, que despejó Dida de manera impresionante (¡milagro, Dida sabe hacer paradas!) Y ya al final, Ambrosini remató solo de forma muy poco ortodoxa enviando el balón fuera. Si hubiera controlado o rematado bien, podría haberse producido un resultado diferente.

LAS CLAVES:

El Madrid sólo con una buena media hora de juego y un gol no puede ganar los partidos. Deberían intentar seguir esa línea durante los 90 minutos. Lo que debería arreglar con urgencia son esos desajustes defensivos que le pueden costar más de un disgusto.

El Milán es un equipo muy pobre que sale dormido a los partidos. Sólo se dedica a dar pases largos hacia Pato. Y, o los goles contrarios o los que se encuentra, son las únicas maneras de activar al equipo.

Que no se descuiden ambos, porque el Marsella viene pisando fuerte y está a sólo un punto. Que tengan mucho cuidado.

El árbitro: Felix Brych ha demostrado ser un árbitro nefasto. Pitó un penalty más que discutible, anuló un gol legal a Pato y perdonó la amarilla a Ronaldinho y a Lass. Además estuvo muy permisivo no pitando muchas faltas que existieron. Un rotundo suspenso.

martes 3 de noviembre de 2009

Mis Andanzas por la Seminci (III)


La tarde de Halloween fue mi última visita a esta LIV edición de la Seminci. Y lo cierto es que de nuevo acudí al mismo lugar, el Vicente Escudero, porque el ciclo sobre las películas que influyeron en la Nouvelle Vague era el mejor de todos. Sí es cierto que tengo una deuda con esta corriente (sólo he visto dos películas) pero este año no ha podido ser y me he quedado con las ganas de ver alguna más. Tendrá que esperar también la Sección Oficial que, tras una doble intentona, fue imposible conseguir ver algo.

Allí fui y vi un film de cine negro de bajo presupuesto llamado El Beso Mortal, probablemente la mejor de las tres películas que he tenido la oportunidad de ver. Al final de la crítica de esta película, haré una valoración general de lo que ha resultado mi experiencia de este 2009 en la Seminci.

ALDRICH Y EL CINE NEGRO

El Beso Mortal es una incursión de Robert Aldrich en el cine negro, eso sí, de bajo presupuesto.

Aldrich consigue crear una gran atmósfera. Una película muy oscura, tétrica. Los planos que muestra son muy poco convencionales, desde picados y contrapicados, mostrando piernas, manos, sin abusar en ningún momento de los ya manidos primeros planos de rostros. Eso le da un aspecto diferente al film, apoyado en una soberbia fotografía ideal para mantener el suspense y la intriga. Lo cierto es que es su mayor acierto y todo el interés de la trama se centra en ver quién o quiénes son los asesinos. Incluso tiene momentos cómicos, especialmente destacados en la figura del mecánico, un hombre que está un poco loco resultando sus apariciones la mar de graciosas.

El problema principal del film, es el guión. En ocasiones resulta muy confuso y liante. No sabes por dónde van los tiros, aparecen nuevos personajes de la nada que de pronto tienen conexión con la trama. Además, deja aspectos sin resolver y eso es imperdonable en el cine negro, más concretamente en el campo detectivesco. Hay quién dice que cuando se dejan situaciones sin finalizar es sinónimo de genialidad, de que no te lo den todo bien mascado. Yo más bien lo achaco a una falta de claridad de ideas. Eso sí, nada que objetar a los diálogos, que van al grano.


¡Qué duro es el Ralph Meeker!

Un punto y aparte merece el final. Sin duda tiene un aspecto bueno y otro malo. El primero es que sorprende y deja al espectador con una buena sensación en el cuerpo. Lo malo es la ejecución. Ha quedado muy desfasado, con unos efectos bastante cutres que provocan más risa que espectacularidad. Es lo que tiene una cinta de bajo presupuesto, que en los aspectos de efectos envejecen muy rápido.

Sin duda, en las interpretaciones cabe resaltar a Ralph Meeker. Su actuación como el inspector Mike Hammer es más que convincente. A pesar de que su físico no ayuda (demasiado guaperas encandilador de mujeres) es un tipo cínico, rudo, duro, que sólo piensa en sí mismo y conseguir los objetivos que se ha marcado sin preocuparle el resto. Una muy buena interpretación de detective duro de Ralph Meeker.

El Beso Mortal es una muy buena película de intriga de bajo presupuesto que, con un guión más elaborado y que no se hubiera ido tanto por las ramas, nos encontraríamos ante un peliculón del subgénero. Un 7,5.


Pues esta ha sido mi experiencia en la Seminci de 2009. En lo que a mí respecta, es la segunda mejor edición. Parece que la organización ha estado a la altura de lo que es el certamen (a penas ha habido quejas por parte de los espectadores) y los problemas a la hora de conseguir entradas no son tantos (lo que he aprendido es que no hay que ir una hora antes a por una entrada de la Sección Oficial, porque se agotan). La pena es que no haya podido asistir a más películas, porque unas cuantas más tenía en mente, así hubiera disfrutado de más cine y pudiera haber aportado más a este blog sobre el festival, pero unas veces por mi dejadez y otras por las circunstancias, no ha podido ser.


La alfombra acabó hecha un asco

Cuando mencionaba lo de segunda mejor edición, ha sido por las dos experiencias anteriores. La de 2008 fue absolutamente nefasta. El cartel que había era penoso, de un gafapastismo impresionante que no invitaba en absoluto a ir al cine. Sólo Metrópolis estaba en mis planes, pero fue una estafa. Demasiado dinero por una sola película. Y encima, un caos organizativo impresionante. Menos de un tercio de las entradas se reservó al público general, el resto eran invitaciones. Las consecuencias fueron unas colas interminables y un montón de gente que se quedó sin entrada porque se agotaron en un suspiro. Un auténtico desastre.

Y digo que es la segunda mejor (los más pesimistas dirían la penúltima) porque la edición de 2007 parece insuperable. Parece que queda lejos cuando se hacían ciclos como Dios manda, ese pedazo de ciclo dedicado al productor italiano Alberto Grimaldi y el dedicado al Cine de Juicios. Y aun así, me quedé con ganas de ver alguna película más. Pero ahí quedará para siempre en mi recuerdo, aquel día de todos los Santos, en las que hice una tripleta impresionante viendo tres obras maestras casi del tirón: Doce Hombres sin Piedad, Testigo de Cargo y El Bueno, el Feo y el Malo. Ojalá el año que viene se pueda repetir semejante día.

viernes 30 de octubre de 2009

Mis Andanzas por la Seminci (II)

La nenita de la Seminci reparte besos


Pues ayer, Jueves 29, volví a acudir a ver un film de la Seminci. Y de nuevo me fui hasta el Vicente Escudero, tras deacartar dos opciones. Las dos eran de la Sección Oficial en el Roxy, pero en una sólo se podía acceder con un pase de prensa y la segunda opción en ese mismo cine, estaban las entradas agotadas. Es increíble ver cómo aparecen de la nada un montón de cinéfilos en Valladolid y después desaparecen como si nada.

Así pues, después de la doble negativa que me dio el Roxy, llegué al Vicente Escudero un poco antes de que empezara la película que había elegido Te Querré Siempre (una pésima traducción del título original, Viaggio in Italia). Allí estaba yo en la cola después de haberme fumado el pitillo de rigor de antes de entrar al cine, cuando una pareja se me acerca y me pregunta si voy sólo, que les sobra una entrada. Yo les digo que sí y me la dan. Estaba dispuesto a pagarla (faltaría más, porque me ahorraron la cola) y me dijeron que no. Insistí y dijeron que ya que la iban a perder, que la disfrutara otro. Vamos, que me salió la jugada redonda. Ya en la sala, menos mal que estaba en las primeras filas, porque los subtítulos estaban colocados muy abajo en la pantalla (no era de cinemascope, como Más Poderoso que la Vida) y estoy seguro de que si hubiera estado atrás, no podría haberlos leído bien.


REFLEXIÓN SOBRE EL MATRIMONIO




Te Querré Siempre es un film de Rossellini que aborda las relaciones matrimoniales pasados unos años.

La cinta arranca cuando una pareja inglesa acude de vacaciones a Italia y tiene la intención de vender una casa que han heredado. Allí se dan cuenta de que son prácticamente como dos extraños que no se entienden. Cuando están juntos, no se soportan y siempre están discutiendo (eso sí, nada de esa grandilocuentes discusiones de haber quién grita más e insulta mejor, lo cual es algo de agradecer). Y se sienten mejor cuando están separados.

Así pues, Rossellini nos muestra acciones paralelas. La mujer se va a conocer Nápoles. Visita museos de grandes esculturas, va al Vesubio y reflexiona sobre su situación matrimonial. Mientras, el marido tiene escarceos con algunas mujeres, acude a fiestas, toca el piano y bebe para divertirse y olvidarse de su mujer. Es una relación de amor/odio distante, siempre en constante tensión.

Lo que sí he sacado en claro del poco cine que he visto de Rossellini (sólo había visto la notable Roma, Ciudad Abierta) es que su cine no aburre. No es que sea un entretenimiento continuo, pero te mantiene atento. Eso lo consigue gracias a unos diálogos muy fluidos, con los silencios justos y necesarios. Puede que no esté pasando gran cosa, pero no caes en el tedio y eso es algo de agradecer. Eso sí, el ritmo es bastante lento y uno desearía que los acontecimientos se desarrollaran más rápido a pesar de su corta duración (unos escasos 80 minutos).
Lo que sí que hay que destacar de sus películas y, sobre todo, de ésta, es la magistral dirección. El tono realista continúa, ahora con mayores medios. Pero lo mejora aún más si cabe. Maneja la cámara al hombro con una naturalidad pasmosa, sin forzar, consiguiendo planos increíbles. Los planos generales y, en especial, las tomas del Vesubio con ese humo que se desplaza, son para enmarcar.


Ni se miran...

Lo que resta puntos al film es el final. Es pésimo, no viene a cuento. Rossellini se saca un final de la manga que no resulta consecuente con todo lo visto, así por las buenas.
La pareja protagonista cumple con su papel. George Sanders es un hombre de negocios egocéntrico, al que le encantan las fiestas y se divierte con el alcohol. Ingrid Bergman, es la típica mujer indecisa. No sabe si quiere o si odia a su marido, reniega de él constantemente y se siente muy sola.
Te Querré Siempre es un film que ahonda en las relaciones matrimoniales y su resultado final es un ni fú ni fá, ya que no aporta muchas cosas diferentes en cuanto a este tema tan trillado aunque se deja ver gracias a una enorme dirección. Rossellini se lleva esta vez el aprobado.

miércoles 28 de octubre de 2009

Mis Andanzas por la Seminci (I)

El feo cartel de este año


La LIV edición del Festival Internacional de Cine de Valladolid (más conocida como la Seminci) comenzó el pasado viernes 23 de Octubre. Lo cierto es que no había tenido oportunidad de acercarme durante el fin de semana (lo cual me ha fastidiado bastante, sobre todo por perderme Falso Culpable de Hitchcock) y el lunes no me interesaba ninguna de las películas que estaban en la programación. Sinceramente, a mí la Sección Oficial de la Seminci me parece una gafapastada de flipar, porque siempre se ha tenido la tendencia de promocionar películas con este lema: "cuanto más raro sea el país, más lejos esté y tenga un cine más desconocido, mejor". Aunque es posible que este año deje mis prejuicios a un lado acuda a dicha Sección Oficial, esperando encontrarme una grata sorpresa.

Este año parece ser que las cosas marchan mejor que el anterior en cuanto a organización se refiere. No ha habido retrasos ni problemas en la venta de entradas (tanto anticipadas, como en taquilla o en interent) y los precios son más que razonables, no como aquellos precios disparatados por ver películas en el maravilloso Centro Cultural Miguel Delibes. Pero lo mejor de todo es el tiempo que hace. Es increíble que a 27 de Octubre haya 20 grados por la tarde y que por la noche con una simple sudadera se pueda andar tan a gusto por Valladolid. Porque la Seminci siempre ha sido muy fría, y daba pereza salir de casa. Este año, el buen tiempo invita a la gente a salir.


La fachada del Vicente Escudero


Así las cosas, me acerqué hasta el Vicente Escudero, donde se proyectaba una de las películas correspondientes del ciclo de la Nouvelle Vague: Más Poderoso que la Vida. Antes de nada, hay que decir que esta película sin duda no es francesa, sino norteamericana. Pero se encuadra en este ciclo por un motivo: porque los programadores del festival han elegido diez películas de la nouvelle vague muy importantes y sus directores tomaron como referencia otras tantas películas extranjeras (entiéndase aquí el término "extranjera" como "no francesa"). Es un ciclo comparativo, desde dos puntos de vista diferentes, el francés y el foráneo. Vamos al film, con algún que otro spoiler, pero nada importante.

LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LAS MEDICINAS:



Más Poderoso que la Vida es un drama de los años cincuenta dirigido por Nicholas Ray.
El film se puede dividir perfectamente en dos partes: la primera, de una media hora, se nos presenta al personaje principal, un profesor que vive feliz con su familia y le encanta su trabajo. Vemos cómo tiene algún momento de desfallecimiento, hasta que se desmaya definitivamente y le diagnostican un año de vida. Pero le recetan una nueva medicina experimental que es milagrosa (la cortisona) y con ella puede seguir viviendo durante mucho tiempo, siempre y cuando la tome indefinidamente.

Ahí es donde cambia totalmente el film. Pasamos de una primera parte un poco aburrida y sosa, a lo que Ray quiere contar de verdad. El abuso de los medicamentos se convierte en drogadicción y tiene consecuencias fatales. El protagonista, Ed Avery, empieza a volverse loco poco a poco. Su comportamiento empieza a cambiar progresivamente. Aquí hay que alabar la inteligencia de Ray dosificando la locura del protagonista, no todo es de golpe y sin sentido, vemos un proceso que lleva su tiempo hasta llegar a una demencia impresionante. Su uso de los planos, las superposiciones son excelentes, dotando al film de ciertos tintes de thriller. Pero Avery no es el que más sufre su enajenación mental, es su entorno, su familia. Sus relaciones con su mujer e hijo no son las mismas. A ella la desprecia, la amenaza con marcharse de casa, de separarse de ella. Al niño lo maltrata física y psicológicamente. Le obliga a jugar al fútbol americano hasta que el chaval cae rendido y, por si fuera poco, es implacable con sus estudios, mandándole realizar problemas hasta la hora de cenar.

Ray no sólo analiza la mente humana y sus cambios. También hace una crítica a esa sociedad acomodada, conformista y puritana a la que no le importa prácticamente nada. Lo único que cuenta es vivir a toda costa, sin importar la forma o el estilo de vida. Y eso es muy triste.


God was wrong!!!

En cuanto a las interpretaciones, el niño Christopher Olsen interpreta bien a un chaval que vive atemorizado por su padre. Buen papel de Walter Matthau, lejos de ser una de sus grandes actuaciones, cumple a la perfección haciendo del familiar que tiene algo de sentido común. Barbara Rush interpreta a una mujer conformista, sosa y que ama a su familia por encima de todo. En muchas ocasiones, no es consciente de la realidad que la rodea, llegando incluso a superarla.
Pero la estrella que brilla con luz propia es James Mason. Su transformación es genial. De ser un hombre pacífico y tranquilo, a convertirse en un psicópata. Se vuelve excéntrico, megalómano, egoísta y narcisista. Incluso se cree superior a Dios. Todo le irrita y le trastorna. Los efectos que produce en él la cortisona son devastadores, llegando a la locura total. Una gran actuación la de James Mason.

Más Poderoso que la Vida es un buen drama que analiza el problema de las drogas, la mente humana y algo de crítica social. Lo cierto es que Nicholas Ray es un director que me va gustando (sólo había visto Rebelde sin Causa) al que tendré que tener en cuenta. Un notable.


Pues ésta ha sido mi primera visita a la Seminci 2009 y espero que no sea la última. Iré subiendo algún artículo más a este blog durante estos días en los que vea cine en mi ciudad y, en el último de todos, haré una pequeña valoración del festival desde mi experiencia personal (siempre subjetiva, por supuesto).