jueves, 24 de diciembre de 2009

El Mejor Disco del Año: Behemoth- Evangelion

Tracklist:

1 Daimonos 5:16
2 Shemhamforash 3:56
3 Ov Fire and the Void 4:28
4 Transmigrating Beyond Realms ov Amenti 3:28
5 He Who Breeds the Pestilence 5:41
6 The Seed ov I 4:58
7 Alas, Lord is upon Me 3:16
8 Defiling Morality ov Black God 2:50
9 Lucifer 8:07








Antes de empezar con la crítica del disco, me gustaría aclarar una cosilla. Viendo el título del post, uno puede pensar que podría hacer un especial del año sobre un montón de temas como el cine, los deportes o la literatura. Lo cierto es que de libros actuales leo pocos, de deportes comento todos los partidos de fútbol que veo (o casi todos) y del resto de los deportes comento los grandes eventos que me interesan. En cuanto al cine, bien podría hacerlo, aunque como ya hay una sección que se llama En Cartel donde se comentan los estrenos, no lo veo necesario. El caso es que mi película favorita de este año es de 2008, porque hay películas que se estrenan más tarde, como todo el mundo sabe. Y, por si hubiera dudas, mi peli favorita del año es ni más ni menos que Gran Torino, y si hay demanda de que cuelgue la crítica donde hago una loa a Clint, la colgaré con gusto.

La tarea de elegir el mejor disco de este 2009 ha sido dura, ya que este año se han realizado grandes trabajos en el mundo del metal. Varios discos pudieran haber estado en este puesto, como el Bondage Goat Zombie de Belphegor, el Evisceration Plague de Cannibal Corpse o el A Taste of Extreme Divinity de Hypocrisy. Pero me he decantado por este Evangelion (que no se crea algún listillo que va sobre el célebre manga, por favor!) de esa grandiosa banda de black/death llamada Behemoth, por ser el primero que me entusiasmó y que me parece que no tiene rival.


No me digas por qué sólo salen tres pero a que acojonan, eh?

Los polacos Behemoth se han marcado un auténtico discazo, siguiendo su línea habitual black-deathmetalera de discos anteriores y una temática en cuanto a las letras tan blasfema como pagana. Evangelion es un disco que sigue el mismo patrón, con una línea muy marcada y definida aunque, por supuesto, no todos los temas son iguales. El álbum arranca con Daimonos, que empieza con una pequeña introducción para después dar rienda suelta a la velocidad que les caracteriza. Agresividad y brutalidad por todas partes. El siguiente tema tiene un título impronunciable, Shemhamforash un tema en donde destaca la velocidad y brutalidad del doble bombo del batería Inferno, donde incluso tiene un mini-solo, apoyado en partes melódicas y atmosféricas de fondo. Llegamos al tercer tema, sin duda el mejor del disco. Una auténtica bomba, un single con un vídeo impresionante. Ov Fire and the Void es un temazo como la copa de un pino de principio a fin. Se trata de un medio tiempo, en donde los platillos de Inferno tienen una gran relevancia. Parece lento y que no va a ser brutal, pero no es así. Para eso tenemos a nuestro querido Nergal en las voces, que se encarga de dejar las cosas en su sitio con su potente voz. Un medio tiempo demoledor, una auténtica joya de canción.

Seguimos avanzando en el disco y nos encontramos con uno de esos títulos largos que tanto les gustan a las bandas de metal extremo, Transmigrating Beyond Realms ov Amenti. Yo creo que lo de ov en vez de of es por hacerse los guays, pero queda mazo true. Un tema que arranca con una velocidad de vértigo, con ese maravilloso doble bombo, ayudado por las guitarras de Nergal y Seth, aunque se permiten cambiar de ritmo en el estribillo. No hay nada como la velocidad brutal y buenos cambios de ritmo. La quinta canción es He Who Breeds the Pestilence, que arranca con una guitarra melódica lenta. Después llega la velocidad y la voz Nergal imponiendo y, de nuevo, otro cambio de ritmo con parte lenta cuando deja de cantar. Lo dicho, combinar velocidad y cambios de tempos es genial si se hacen de manera precisa. Y hasta con partes atmosféricas. El siguiente corte es The Seed ov I, un tema parecido en cuanto a brutalidad al primero, pero con partes en donde la lentitud destaca junto a los platillos, que dan una especie de tregua al oyente, para luego volver a dar rienda suelta de su brutalidad e incluso con amagos de solo incluidos, porque no llegan a ser solos propiamente dichos.


¡Yo molo solo, chavales!


El tercer y último bloque de Evangelion lo inaugura Alas, Lord is Upon Me, otro gran medio tiempo. Lo cierto es que la voz no entra hasta pasado el minuto de canción, en donde el volumen se va subiendo poco a poco hasta llegar a las partes más bestias del tema, aunque respetando siempre el tempo de la canción. La capacidad de Nelgar y sus huestes a la hora de hacer medios tiempos es acojonante. El penúltimo corte es Defiling Morality ov Black God. Si la velocidad de vértigo es una de las insignias de Behemoth, en este tema llega a niveles thrashmetaleros. Un tema corto, duro y sin concesiones, en el que se permiten un pasaje atmosférico muy cuidado. El disco finaliza con Lucifer, el tema más complejo del album. Se trata de una especie de oda a Satán cantada en polaco. Arranca con una intoducción llena de gritos que da paso a una guitarra, para luego continuar con el aire de medio tiempo. Además, hay partes casi diría yo sinfónicas, con cantos, que le dan gran atmósfera. Y vuelve al medio tiempo, hasta con los amagos de solo. Un tema largo, de poco más de ocho minutos y muy variadito.

Behemoth han realizado un enorme disco como es este Evangelion y Nergal, Inferno, Seth y Orion se pueden y se deben sentir muy orgullosos de él. Un disco perfecto para los no iniciados en la mezcla del black y el death metal, en donde encontrarán lo mejor de esta sublime mezcla. Agresividad, brutalidad, velocidad, atmósfera, cambios de ritmo y medios tiempos geniales. Simplemente añadir, que es un disco para disfrutar y para soltar un poquito de rabia. Como diría un colega: salud y metal!



sábado, 19 de diciembre de 2009

Estudiantes de la Plata 1- F.C. Barcelona 2

El Barça es campeón!


SEIS DE SEIS


El Barça hace historia y se lleva el sexto título de la temporada. Estudiantes plantó cara y jugó muy ordenado. Pedro en el último minuto y Messi con el pecho en la prórroga, decidieron
.

Por fin. Ha costado lo indecible. El Barça se llevó esta tarde el Mundialito de Clubes, la vieja Copa Intercontinental, que se le había escapado en dos finales anteriores ante el Sao Paulo en el '92 y ante el Internacional de Porto Alegre en 2006. A la tercera fue la vencida y el Barcelona derroto en la final al Estudiantes de la Plata. El Barça ha hecho historia durante este 2009. Ha ganado los seis títulos a los que optaba. Un año redondo, mágico, épico, desplegando un fútbol maravilloso. El Mundialito de Clubes se suma a las ya conquistadas Copa del Rey, Liga, Liga de Campeones, Supercopa de España y Supercopa de Europa.

Tras este grandísimo éxito, muchos pueden pensar que el partido fue lo de menos. Pero, como ya es costumbre en el jodido bastardo, toca analizar el encuentro. No todo ha sido maravillas, no hay que dedicarle única y exclusivamente elogios y palabras bonitas al conjunto de Pep Guardiola. Porque el partido desde luego no ha sido para ello, por lo menos en los primeros 45 minutos.

La primera parte ha sido bochornosa, nefasta e infumable. El Barça saltó al césped de Abu Dhabi con la caraja mental del último mes (en el que, paradójicamente, todo han sido victorias). Un juego lentísimo, sin transición, con una horizontalidad alarmante. Pero, lo peor de todo, es que no tocaban el balón en la zona de tres cuartos de Estudiantes, lo hacían en el círculo central o en su propio campo. Un equipo que ha jugado andando, sin tensión, sin recuperar rápidamente la pelota como suele hacer. El Barcelona está acusando un desgaste físico monumental y eso le puede pasar factura de cara al durísimo mes de Enero que se le avecina.



Pedro llevó el éxtasis


Aunque no todo es demérito de los azulgrana, también hay que aplaudir la actitud de Estudiantes. Los pincharratas salieron a batallar al Barcelona. Un equipo bien plantado en el terreno de juego, que presionó en el centro del campo disputándole la posesión al Barcelona y marcando bien a Xavi. Además, es un equipo defensivamente muy ordenado, que sabe cerrar sus líneas a la perfección. Así las cosas, sólo hubo tres jugadas a destacar en el primer tiempo. En el minuto 7, un grandioso pase al espacio de Ibrahimovic de tacón, dejó sólo a Xavi frente a Albil, pero, en vez de definir, el de Terrasa hizo un mal pase que se perdió. En el '32, de nuevo Xavi fue el protagonista. Se plantó ante el portero Albil y fue objeto de un posible penalty. En la jugada, se puede ver como Xavi está saltando sobre el portero mientras éste realiza una entrada. Y, en última instancia, le toca el pie y cae dentro del área. Se pudo haber pitado, pero es un error que se puede llegar a cometer, aunque el arbitraje del mexicano Archundia fue muy malo. En el '37, llegó el gol de Esudiantes. Díaz se internó por la banda izquierda, sacó un centro sencillamente majestuoso y Boselli, entre Abidal y Puyol remató con un espléndido cabezazo a la red. Boselli estaba por un escasísimo fuera de juego muy difícil de apreciar y Archundia concedió el tanto. Lo cierto es que el Barcelona no podía culpar al árbitro por marcharse 1-0 al descanso, porque su juego fue nefasto.

EL BARÇA EMBOTELLA AL ESTUDIANTES

La segunda parte fue completamente diferente a la primera. Guardiola se dio cuenta de que las cosas no funcionaban y metió en el campo a Pedro, sustituyendo a Keita. El canario se situó en banda derecha y Messi pasó a la mediapunta, aunque no funcionó del todo, porque el argentino estuvo desaparecido hasta la prórroga. Lo cierto es que Pep no debió sacar de titular a Henry estando Pedro en un estado de forma magnífico, aunque no hay que echar la culpa al francés del mal juego del Barça en la primera mitad, fue cosa de todos. Eso sí, Henry apareció en la segunda parte desbordando bien por banda izquierda.

El Barcelona se adueñó del campo y de la posesión, mientras el Estudiantes dio un paso atrás y se encerró. El equipo argentino es un conjunto que pelea todo, le pone garra e intensidad al partido. Taponaron bien los espacios y ganaron en casi todo el juego aéreo, menos en los dos goles. Un equipo muy ordenado tácticamente, que estuvo a punto de llevarse el partido.


Y Messi apareció


Por fin el Barcelona empezó a circular el balón con velocidad y a buscar las bandas para crear los espacios. Las ocasiones en el segundo tiempo se sucedían una tras otra. En el '47, Ibrahimovic lanzó un disparo cruzado que se fue fuera por poco. En el '59, Henry llegó hasta línea de fondo y su centro se paseó por la línea de gol, al que Pedro no llegó por poco para poner el empate. Diez minutos después, de nuevo Pedro apareció. Se metió en área zafándose de dos defensas, pero Albil salió rápido para enviar a córner. Era todo un acoso azulgrana. Jeffren entró y realizó grandes internadas en el área, aunque sus centros no encontraban rematador. Ibrahimovic remató mal de cabeza cuando quedaban sólo doce minutos.

El partido llegaba a su fin, y los azulgrana empezaron a echar de menos la ausencia de Iniesta. Pensaban en la maldición de este torneo, que se siempre se les escapaba. Todo era dramático, con una tensión impresionante. Pero llegó la épica, el Barcelona ganó por eso y por insistencia. En el '89, Piqué centró al segundo palo y ahí estaba Pedro I el Grande que remató de cabeza con una parábola que superó a Albil. Llegó el éxtasis azulgrana, que vio recompensado sus esfuerzos con el empate, que les llevaba a una prórroga más dramática.

ACOSO Y DERRIBO

Estudiantes llegó muy cansado a la prórroga, en especial su capitán Verón y su central Desábato se lió a dar patadas. El Barça atacaba y atacaba, era cuestión de tiempo que el gol llegara. Así las cosas, entre el '4 y el '6 de la primera parte de la prórroga llegaron dos claras ocasiones. Apareció después de 90 minutos Messi, que lanzó una falta escorada que tocó la red por encima del larguero. Dos minutos después, Ibrahimovic se internó en el área y dejó el balón a Messi que venía como un obús, pero su disparo se marchó fuera rozando el palo. La prórroga era un monólogo azulgrana, que no quería ir a los penaltys.

Y la recompensa llegó en la segunda mitad de la prórroga. A falta de diez minutos, Alves lanzó un largo centro y Messi se tiró en plancha, rematando con el pecho, casi con el escudo y envió el balón al fondo de la red. Lo celebró como un loco, como nunca antes le habíamos visto. El Barça por fin puso el 1-2 en el marcador. Esos diez minutos iban a ser agónicos y en una falta cuando sólo quedaban tres minutos, fue despejada por una magnífica parada de Valdés, pero quedó anulada por un fuera de juego inexistente.


La imagen del día: Guardiola llorando


Llegó el final del partido y el éxtasis absoluto azulgrana. Guardiola lloraba por la emoción. Un 2009 inolvidable para los azulgrana, seis títulos de seis. Y con un equipo maravilloso, que despliega un juego exquisito a base de tocar y tocar y buscar la portería contraria. El fútbol ofensivo llevado a la perfección. Copa, Liga, Champions, las Supercopas y el Mundial de Clubes. Gloria absoluta para el Barcelona.

LAS CLAVES:

El Barcelona saltó al campo con una torrija mental increíble. Su juego fue muy plano en la primera parte y ni creó ninguna ocasión. En la segunda despertó, empezó a mover rápido buscando las bandas encerrando a Estudiantes. En la próoroga fue un acoso y derribo y se acabó llevando la victoria.

El Estudiantes salió muy bien en el primer tiempo, presionando el centro del campo y adueñándose del control. Después, se encerró en su área y sacó un montón de balones que iban por alto. Pagó caro su esfuerzo y llegó extenuado a la prórroga.

El Barcelona ha hecho historia, siendo el primer equipo que se alza con seis títulos en una sola temporada.

El árbitro: Muy mal el mexicano Archundia. Pudo pitar penalty a Xavi y el gol de Estudiantes fue en fuera de juego, aunque era muy difícil de apreciar. Pero tuvo una gran parsimonia en el juego, muy permisivo en todas las faltas. No estuvo a la altura de la final.

martes, 15 de diciembre de 2009

Grandes Películas de la Historia: Pulp Fiction (III)

Título: Pulp Fiction
Título Original: Pulp Fiction
Director: Quentin Tarantino
Guión: Quentin Tarantino
Música: Varios
Fotografía: Andrzej Sekula
Reparto: John Travolta, Samuel L. Jackson, Bruce Willis, Uma Thurman, Harvey Keitel, Tim Roth, Amanda Plummer, Quentin Tarantino, Ving Rhames, Eric Stotlz, Christopher Walken, Maria de Medeiros, Peter Greene, Duane Whitaker, Steve Buscemi
Año: 1994 Duración: 153 mins Color
Sinopsis: Tres historias sobre una misma historia. Jules y Vincent son dos gangsters encargados de custodiar el maletín de su jefe, Marsellus. A su vez, Vincent tendrá que cuidar de la mujer del jefe, Mia, mientras él está fuera. Y entre medias anda el boxeador Butch, que gana un combate que debía perder.


Al leer el título de esta post, muchos pensaran que me he vuelto loco o que se me ha ido directamente la olla. Los que han leído mi perfil, en donde expongo mis cinco pelis favoritas de siempre, en el cual Pulp Fiction aparece la tercera y los que han leído mi post sobre El Padrino, se habrán percatado que dije en su momento que en esta sección no había orden y que el número que aparece en el título es el indicativo de los post de esta sección, salvo en los cinco primeros puestos. Pues bien, Pulp Fiction para mí es la tercera mejor peli de la historia. Eso es muy discutible, cierto, y si nos ponemos objetivos probablemente no alcanzaría este puesto. Pero en este blog reina la subjetividad y eso lo dejé claro desde el principio con mi slogan. Así que Pulp Fiction es la tercera. Antes de empezar, dos cosas: cómo mola ser el autor y poder justificar tus actos como se te antoje y, dos: la capacidad de auto justificación que tengo es acojonante.

LA PELÍCULA QUE MARCÓ A TRES GENERACIONES

Pulp Fiction es la monumental obra maestra que nos regaló en 1994 Quentin Tarantino, siendo considerada por muchos como la mejor película de la década. Es un film que marcó a tres generaciones, los jóvenes que nacieron en los 70 y la vieron el día de su estreno, los que nacieron en los 80 y crecieron en los 90 y la adolescencia actual nacida en los 90. Es una película que ha marcado a la juventud de todo el mundo, aunque cualquier adulto puede disfrutar sin preocuparse de esta maravilla.

Todo en ella es genial. Desde una dirección formidable con una gran fotografía, pasando por los actores y el guión, hasta una exquisita B.S.O. destacando el You Never can tell de Chuck Berry en la mítica escena del baile entre Mia y Jules; Girl, You'll be a woman y, por supuesto, la impactante canción de los títulos de crédito, Misirlou, que ha pasado directamente a la historia.

La película es de la factoría Quentin 100%. Son tres historias dentro de la misma historia, con saltos en el tiempo, con personajes que entran y salen de ellas. Historias de los míticos pulp estadounidenses, gangsters y sangre a tutiplén. Pocos críticos tienen en consideración la enorme influencia de los pulp en el cine negro y en el posterior cine de gangsters.



¡Qué estilo, John!


Las escenas de la película son legendarias. Muchas y casi innumerables. Desde la conversación de las hamburguesas y el discurso mítico de Yahvé, pasando por el impresionante baile que protagonizan John Travolta y Uma Thurman, la sobredosis de ella, la llegada a la tienda de segunda mano y lo que sucede en ella; o el asesinato en el coche. Son múltiples las geniales escenas. Al verlas, uno se da cuenta de que está ante algo novedoso, ante algo poco usual. Y es la estética. Una sangre nunca vista antes, explícita hasta decir basta pero tremendamente divertida. No es que sea una película "violenta", en comparación con otras es normalita, pero sí es tremendamente explícita. Esa manera de tratar la sangre, los malhablados personajes, la estética retro, las hacen geniales y llenas de frescura.

El otro punto impresionante del guión, son sus diálogos. La cinta fue insultada en los Oscar, pero el genial guión de Tarantino obtuvo su recompensa. Son conversaciones mayoritariamente banales, pero rebosantes de genialidad. Pulp Fiction es una mina frases. El espectador se puede pasar hablando sobre el film horas y escribir todo un libro, sin embargo, a lo que se dedica es a recitar la película de principio a fin. Son diálogos que han trascendido, que forman parte de la vida cotidiana y que se usan con mucha frecuencia. Todo ello, está repleto de un humor negro fascinante, realmente potente y con el que uno no dejará de reírse. El monólogo de Yahvé; las conversaciones en el restaurante; las míticas discusiones en el coche sobre hamburguesas y sobre muertos; las del Jack Rabbit's Slim, la sobredosis; o los de la tienda de segunda mano, son sus mayores exponentes. No hace falta citarlas, todos las tenemos en la cabeza y disfrutamos cuando lo vimos en pantalla e interpretándolas fuera de ella.


Hasta con estas pintas soy un hijo de puta peligroso


El grupo de intérpretes está a la perfección. Todos encajan como si fueran un reloj. Empezando por el breve papel de Christopher Walken y su mítico discurso sobre el reloj de oro en el culo. Desternillante. Eric Stotlz, un camello desquiciado que habla como si fuera una metralleta. Peter Greene y Duane Whitaker como los dueños pervertidos de la tienda de segunda mano. Unos maníacos, unos psicópatas que no dudan en torturar a cualquiera que les toque las narices. Ving Rhames, el pez gordo de la cinta. Un hombre respetado y temido a la vez, que se encontrará metido en apuros en una delirante situación. El corto papel de Quentin Tarantino para su propio ego y lucimiento, un tipo enamorado con humor negro, preocupado por el percal que se encuentra en su casa. Tim Roth y Amanda Plummer, una pareja de atracadores que desea obtener fortuna para su gloria, pero que no sale todo como ellos esperan. Son asustadizos cuando se les presenta una situación comprometida. La impresionante actuación de Harvey Keitel como señor Lobo. Un hombre que soluciona problemas, brusco, duro, seguro de sí mismo, que se mueve y habla con autoridad. Un tipo que tiene un humor negro sutil y excelente.

Y llegamos a los protagonistas. El mejor papel de Uma Thurman, por la que será siempre recordada. La mujer del pez gordo, Marsellus Wallace, Mia una chica dura, con las ideas muy claras, con una gran palabrería. Además, su belleza no es explosiva, pero sus gestos y sus miradas cautivan a los hombres que se cruzan en su camino. Gran actuación.
El genial Bruce Willis vuelve a deleitarnos con otra enorme interpretación. Ésta vez se mete en las carnes de un boxeador, Butch, un hombre obsesionado con el reloj de oro que le regaló su padre, enamorado y aventurero. Su objetivo es forrarse gracias a un combate de boxeo amañado que gana en contra de lo pactado, por lo que será perseguido por toda la ciudad. No se andará con chiquitas e intentará hacer frente a todos los tipos que se le opongan.


Si yo fuera Bruce, también estaría acojonado...


Y llegamos a las estrellas del espectáculo. Jules y Vincent, Vincent y Jules. O lo que es lo mismo: Samuel L. Jackson y John Travolta. Forman la mejor pareja de gangsters de la historia del cine. Lo único que desean es entregar un maletín a su jefe, Marsellus. Un maletín negro que se abre con la combinación 666, misterioso. No se sabe lo que contiene, se especula con que pueda ser enormes fajos de billetes, la mejor heroína e incluso oro y brillantes. Para conseguirlo, no pasan por pocos incidentes y problemas, y se verán envueltos en situaciones increíbles.
Pormenorizando las actuaciones de cada uno, Samuel L. Jackson es un gangster duro y recto, que sabe perfectamente lo que hace. No se achanta ante ningún enemigo, un hombre que lee la biblia o dice leerla, y que relata a sus víctimas un genial discurso (el de Yahvé) justo antes de dispararlas por pura diversión. Tiene un humor negro socarrón, realmente impresionante. El gran Samuel nos brinda su mayor actuación.

Ésta fue, la película que resucitó del olvidado al magnífico John Travolta. No sólo volvió a dar lo mejor de sí mismo, sino que superó incluso a sus anteriores interpretaciones, quedando ésta como la mayor en el recuerdo. Es un gangster que no para de soltar tacos, fumador empedernido (quién no lo es en la cinta) que escapa de la vida cotidiana con la droga y le vemos en varias ocasiones leyendo en el cuarto de baño. Es alguien inseguro, no demasiado violento, pero con valor y humor hará frente a los problemas. John Travolta demuestra ser un gran actor con esta enorme actuación.

Pulp Fiction es la impresionante segunda película de Quentin Tarantino. Es la obra clave de los '90, una cinta que ha influido en infinidad de producciones posteriores, que posee frescura y calidad en todos los sentidos. Una película referente y que forma parte de la cultura popular. Es la obra maestra con la que Tarantino pasará a la historia. Pero Pulp Fiction ya forma parte de esa historia.

Media en IMDB: 8,9 (378.970 votos)
Media en Filmaffinity: 8,5 (76.898 votos)
Media en Cinetrivia: 8,24 (75 votos)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Olympique de Marsella 1- Real Madrid 3

Cuando las pego así, soy el puto amo


FÚTBOL ZAFIO EN EL VÉLODROME


El Madrid pasa a Octavos gracias a su carácter y a Cristiano. El Marsella se dedicó a dar patadas y a no jugar nada. El partido fue marrullero hasta decir basta


Llegaba el Madrid al Vélodrome de Marsella con la gran oportunidad de volver a ser primero de grupo en la liguilla de la Champions. Sólo una extraña carambola podía dejarles fuera, pero el que pensara que el Marsella sería capaz de meterles tres, es que no había visto ni un sólo partido del conjunto de Deschamps. Porque el partido fue malo con todas las de la ley.

A los quince minutos de partido había pasado de todo y, lo más curioso, es que en ese tiempo no se vio nada de fútbol. Ni durante el resto del encuentro. Intentar analizar un partido como éste es una tarea más que complicada. Porque no hubo fútbol, hubo palos desde el minuto 1 hasta el 90. El Olympique se dedicó a cortar el juego cada dos por tres, no dejar continuidad alguna al juego del Madrid, o lo que es lo mismo, llevar el partido a su terreno. Lo consiguió con creces, de eso no cabe duda. Pero delante tenía un Madrid al que se le vio una nueva cualidad: carácter. Lo cierto es que el Real Madrid esta temporada no juega prácticamente a nada, sigue sin encontrar una idea concreta. Pero se le van viendo cosas. Es un equipo de destellos. De lo que en este blog se ha comentado, encontramos: una notable media hora en San Siro, una buena presión y contrataque en el Camp Nou y hoy en el Vélodrome, carácter. Y puede que en el siguiente partido se vea otra cosa, cuando Pellegrini sea capaz de juntar todas las cosas buenas que ha hecho el Madrid dándolas continuidad, puede llegar lejos.

Y tiene otra cosa, que ya se me olvidaba. A Cristiano. O Cristianodependecia. Porque desde que el portugués ha vuelto, el Madrid cambia. Es mejor. Bastaron cinco minutos de juego para que el luso se luciera. Una falta muy lejana, que Cristiano Ronaldo golpeó con su habitual folha seca en la que nada pudo hacer Mandanda. Un auténtico golazo de crack, de esos que hay que ver un montón de veces. La respuesta del Marsella no se hizo esperar. En el '11, Taiwo cabalgo la banda izquierda y superó a Ramos (el Madrid sigue teniendo el serio problema de no tener un extremo derecho) centró para Brandao y su cabezazo fue mal despejado por Albiol y ahí estaba atento Lucho para remachar. Al minuto, un choque entre Niang y Pepe, propició que los dos jugaran con sendos vendajes en la cabeza y el juego estuvo parado durante tres minutos. En la reanudación, Brandao batió a Casillas, pero estaba en fuera de juego por muy poco. En cuarto de hora se vieron dos goles, un gol anulado y un choque de cabezas. Pero nada de juego.



¡Bailar pegados, es bailaaar!


Poco más de sí dio la primera parte. Al filo de la media hora, Cristiano remató un córner que dio en el poste y en tres rechaces pudo marcar el Madrid, pero Higuaín, Pepe y Ramos se toparon con Mandanda y la defensa francesa. Ya en el descuento, Marcelo se internó en el área y cayó por un leve empujón. Contacto hubo, pero no era tan claro como para pitar penalty

PARTIDO DE PATIO DE COLEGIO

La tónica del encuentro se mantuvo en la segunda parte. Mucho juego bronco y cero de fútbol. El Marsella siguió a lo suyo, balones largos a los delanteros y todos a correr como pollos sin cabeza. Y sin centro del campo. Y, cómo no, a dar patadas a diestro y siniestro. Esta vez no podemos decir que el Madrid haya jugado mal, es que el Marsella no le dejó ni jugar. Los de Pellegrini demostraron que no se arrugan ante rivales de juego tan vil como éste. También hicieron sus faltas y dieron sus patadas, demostrando que no sólo saben recibir. Así pues, todo el partido fue un a ver quién pega más fuerte y quién corre más. Todo con excesiva dureza, nada placentero para el espectador. Es probable que se hubiera visto otro partido si el árbitro Stark hubiese tomado cartas en el asunto. Permitió de todo al Marsella al que apenas castigó con dos tarjetas, una menos que el Madrid que también dio, pero no como los franceses. Pésimo arbitraje.

Sólo cuatro jugadas se pueden destacar de esta segunda parte. La primera fue un fuerte disparo desde la frontal de Van der Vaart (buen partido del holandés) que repelió Mandanda y el rechace llegó a Marcelo que, con todo a favor, mandó el balón a las nubes. Cinco minutos después, el propio Marcelo estuvo a punto de adelantar a los blancos, pero Mandanda envió a córner. Y ahí llegó el 1-2. Albiol aprovechó un rechace y con un tiro ajustado al palo de delantero centro, marca. Albiol se estrena como goleador con la camiseta blanca.


Aquí no hay comentario gracioso en plan Oliver y Benji: me encanta esta foto


A partir de ese momento, al Madrid le vuelve a entrar la caraja de las segundas partes. Uno puede pensar que ésta vez es fruto de la relajación, pero es que lleva así toda la temporada. Controlaba el juego gracias a Lass, pero dejó de hacerlo. Tampoco es que el Olympique tomase el control del partido, porque su calidad técnica es muy poquita. Sólo físico. Eso sí, en el '65 pudo empatar, tras un clamoroso penalty de Casillas que entró con los tacos por delante a Niang, que se tuvo que retirar lesionado en el hombro. Lucho lanzó bien, engañando a Casillas, pero estrelló el balón en el larguero. Todo seguía igual, sin sentido. Y en el '80 llegó la jugada que resume como fue el partido. Tras un buen pase al hueco de Van der Vaart, Diawara y Cristiano luchan por el esférico y ambos se caen. Hasta ahí puede parecer todo normal, pero apareció por ahí Mandanda que salió a por uvas y chocó también con ellos. Cristiano se levantó rápidamente y empujó el balón a la red. Una jugada de lo más tonta. Ahí se acabó todo. 1-3 y pudieron ser más. Lo cierto es que si el Madrid jugara mejor, visto el nivel de sus rivales en este grupo, debería haber arrasado, pero cumple siendo primero de grupo por segunda vez en seis años.

LAS CLAVES:

El Madrid se encomendó a Cristiano para resolver el partido y su actuación fue excelente. No pudo realizar un juego fluido y continuado por las constantes faltas del Marsella, pero dio la cara, sacando su carácter y acabó imponiendo su ley.

El Marsella carece de jugadores con calidad técnica. Es un equipo muy físico, a la inglesa y lo único que hizo fue interrumpir el juego con faltas, no jugar con centro del campo y buscar balones arriba.

El árbitro: Muy mal Stark. Es cierto que acertó en el clamoroso penalty de Casillas (sólo faltaba) pero permitió la excesiva dureza de los marselleses y castigó con más tarjetas al Madrid, lo que resulta inexplicable. Suspenso, sin lugar a dudas.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El Sorteo del Mundial

Ta guapo el logo...


Ayer se celebró el sorteo de los grupos que lucharán por alzarse con el Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010. La gala fue presentada por una de las mujeres más famosas del país, la guapísima actriz Charlize Theron. He aquí el cuadro con las selecciones y comentaré los pronósticos y las posibilidades de cada una. Como siempre he dicho, en torneos del K.O. como éste, una Champions y una Eurocopa, todas las cábalas se hacen según el nombre del equipo, eso es a priori. Porque habrá sorpresas, eso es seguro, como las ha habido en todos los Mundiales. Es la salsa del fútbol.



Grupo A: Este grupo se presenta de lo más igualado, con tres selecciones de nivel como son México, Uruguay y Francia, y no descartar nunca a Sudáfrica, aunque parezca el rival más flojo de los cuatro, es el anfitrión y siempre ha hecho cosas importantes en los sus Mundiales. México parece que llega mejor con la incorporación de Aguirre como seleccionador, Uruguay sufrió en la repesca después de ganar a Costa Rica y Francia ya se sabe cómo llegó, con la trampa de Henry dejando fuera a los pobres irlandeses. Todos los pronósticos abiertos en el Grupo A.

Grupo B: Si Argentina hubiera llegado a este Mundial con una clasificación brillante, no sólo diríamos que ha tenido mucha suerte, sino que debería pasar como primera de grupo de todas todas. Pero al seguir sin jugar bien ni encontrar un sistema, el equipo de Maradona tendrá que sudar tinta. Nigeria, Corea del Sur y Grecia serán buenos rivales y habrá una bonita lucha para ver quién llega a Octavos.

Grupo C: Inglaterra ha tenido toda la suerte del mundo en este grupo. Su juego no es brillante, pero se ha clasificado con gran autoridad. Llega como clara favorita para ser primera de grupo. En cuanto a las otras selecciones, parece que EE.UU tiene más posibilidades de ser segunda de grupo tras llegar hasta la final de la Copa Confederaciones. Argelia se clasificó después de 24 años en un dramático partido de desempate frente a Egipto, y Eslovenia dio la gran sorpresa de la repesca eliminando a Rusia en la repesca. Seguro que darán guerra, pero a priori todo apunta a que Inglaterra y EE.UU se llevarán el gato al agua.

Grupo D: Más que interesante se presenta este grupo. La cabeza de serie, Alemania, no está practicando el gran fútbol que se le supone, pero llega como tercera en el anterior Mundial y como la Subcampeona de Europa. En frente tendrá dos rivales de altísimo nivel: la Serbia de Radomir Antic, que si bien no ha participado en las dos últimas Eurocopas y no ha estado fina en Alemania '06, se ha clasificado de manera impecable y está construyendo un muy buen equipo. Ghana parece un equipo que apenas tiene nombre, pero su cantera es excepcional. Lleva años desempeñando grandes papeles en los torneos de categorías inferiores y es la actual Campeona del Mundo Sub-20. Tarde o temprano, su selección absoluta ha de explotar y puede que este sea su Mundial. Australia llega como la cenicienta del grupo y no parece que pueda dar la sorpresa.


Pues bien maja la mascota, mucho mejor que los últimos años...


Grupo E: Holanda llegó a última hora como cabeza de serie para este Mundial en detrimento de Francia y es la clara favorita para este grupo. Parece que Dinamarca por nombre será la segunda, pero no hay que fiarse. Japón correrá como gamos y la Camerún de Eto'o siempre es una incógnita, porque esta selección es capaz de lo mejor y lo peor. No hay nada claro, salvo seguramente el primer puesto.

Grupo F: La actual Campeona del Mundo, Italia, no se podrá quejar del sorteo. Es claramente la favorita al igual que Holanda e Inglaterra, en un grupo flojo. Si se cumple la lógica, Paraguay será segunda de grupo (como en su grupo clasificatorio). Nueva Zelanda llega a este Mundial por segunda vez en su historia y no dio mucho de sí en la Copa Confederaciones. Eslovaquia se clasifica a un Mundial por primera vez desde que se independizó de sus vecinos checos, a los que paradójicamente dejaron fuera en el grupo de clasificación. No parece una selección que pueda pelear por los Octavos.

Grupo G: Sin lugar a dudas, el grupo de la muerte. En todos los Mundiales y Eurocopas hay uno, y sin lugar a dudas este año le ha tocado al Grupo G. El momento más tenso del sorteo llegó casi al final, con la bola de Portugal aún en el bombo y con la gran incógnita de si se enfrentaría a España o a Brasil en esta primera fase. Y cayó del lado de los Pentacampeones del Mundo. No lo tendrá fácil una de las grandes favoritas para alzarse con el título, Brasil. Tendrá a Portugal como rival, que no está en su mejor momento de juego, pero lleva años desempeñando grandísimos papeles tanto en Mundiales como Eurocopas. Y la otra gran selección de este grupo es la africana Costa de Marfil. Lleva años hablándose del potencial africano en el fútbol y a día de hoy su estandarte es Costa de Marfil. Su selección posee grandes jugadores que juegan en Europa y pelearán cada partido. La otra selección es Corea del Norte, que hace años que no juega en la Copa Asia (suponemos que es por el régimen de Kim Jong Il y no juega un Mundial desde Inglaterra '66.

Grupo H: Y llegamos al fin al grupo de España. Tras evitar a Portugal, los chicos de Vicente del Bosque han tenido bastante suerte. El único rival a priori que les puede pelear el primer puesto es la Chile de Bielsa, que vuelve tras doce años de ausencia. Honduras no jugaba un Mundial desde España '82, donde precisamente se enfrentaron con nuestro país y empataron a 1. No parece que se pueda repetir ese resultado. Suiza completa el grupo, la que es probablemente la más floja de los equipos europeos. España ésta vez sí parte como favorita, pero no es el clásico apoyo de la prensa patria. Sus números la avalan, es la actual campeona de Europa y se la teme en el resto del mundo. No sabremos si será su año, pero sí que por lo menos debe pasar la barrera de los Cuartos de Final, aunque tendrá un cruce durísimo en Octavos con el grupo de la muerte.


El gran Nelson Mandela dejó un mensaje en la gala de ayer


Se presenta otro Mundial apasionante como siempre, aunque ni están todos los que son ni son todos los que están. Esperemos que sea un Mundial mejor en cuanto a juego y espectáculo que el de Alemania '06 y que haya la misma cantidad de golazos que el pasado Mundial. Porque si en algo destacó ese torneo de hace casi cuatro años, fueron la cantidad de goles de bellísima factura que se marcaron. Ojalá vuelva a ser así este año.

PD: No quería despedirme sin antes hablar de la Copa Davis. Sé que es mezclar churras con merinas, pero no he tenido la ocasión de ver la Final y no poder dedicar a estos chicos un artículo como se merecen. Desde aquí hacer un guiño a este gran equipo. Nadal y Ferrer ayer y hoy en los dobles con la pareja Feliciano- Verdasco, se han impuesto por un rotundo 3-0 a la República Checa. Es la segunda Copa Davis consecutiva que se apunta España, la cuarta de su historia, todas ellas conseguidas en los últimos nueve años. ¡Enhorabuena a todo el equipo, desde su capitán Albert Costa, pasando por los héroes de la Final y llegando a los que participaron en las anteriores eliminatorias!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Películas Sobrevaloradas: El Sirviente (II)

Título: El Sirviente
Título Original: The Servant
Director: Joseph Losey
Guión: Harold Pinter (Novela de Robin Maugham)
Música: Johnny Dankworth
Fotografía: Douglas Slocombe
Reparto: Dirk Bogarde, Sarah Miles, Wendy Craig, James Fox, Richard Vernon, Catherine Lacey
Año: 1963 Duración: 115 mins B/N
SINOPSIS: Un joven adinerado se instala en una nueva y lujosa casa y contrata a un sirviente. Poco a poco, éste intentará dominar a su señor de manera progresiva aprovechándose de su debilidad y de su escasa personalidad.







La verdad es que no tenía intención de subir la crítica de esta película al blog, pero visto que está con unas notas hinchadísimas por internet, me he visto obligado a hacerlo. Es una peli que tuve la ocasión de ver en La Muestra de Cine Europeo de Segovia y me pareció una de esas bazofias que es bueno ver de cuando en cuando, para así poder despotricar de ella en una crítica.
Por cierto, no quería dejar de comentar, que no he tenido ni un sólo comentario del post del Barça-Madrid. Y eso que me curré la crónica a pesar de que todos saben de qué pie cojeo. Sin más, vamos con la segunda entrega de Películas Sobrevaloradas y la elegida es El Sirviente.

PATÉTICA HASTA DECIR BASTA

El Sirviente es un claro exponente de ese grupo de películas clásicas que hacen que nos hagamos la siguiente pregunta: ¿Por qué está tan sumamente sobrevalorada?

El realizador Joseph Losey, intenta ofrecernos un drama psicológico, pero sus esfuerzos son en vano. Para ello, se basa en una cuidada puesta en escena prácticamente teatral y una más que encomiable fotografía, hay que reconocerlo. Pero los movimientos de cámara son excesivos. Esos planos detalles, esos zooms, ese incomprensible abuso del juego de espejos (hay que saber cuándo hay que utilizar un espejo en una escena, no en doscientas) no consiguen crear una atmósfera turbia e inquietante, más bien consiguen una desesperación en el espectador, que se pregunta el por qué de todos esos excesos innecesarios. Losey pretende darnos una lección de dirección y montaje, cosa que no consigue en absoluto. Otro de los elementos para conseguir una mejor atmósfera es la B.S.O. Indudablemente la pieza elegida de jazz es preciosa, el problema es que el tema se repite constantemente y es el mismo. La primera vez está bien, la segunda sonríes porque te gusta recordarla y la tercera se ve claramente una falta de ideas a la hora de insertar una B.S.O. más que evidente.


¡Mira cómo echo el humo como una perrah, pichafloja!


En cuanto a la trama y el argumento, el asunto tiene mucha tela. El film empieza con la llegada de un sirviente a la casa de un joven adinerado recién emancipado. Vemos cómo poco a poco, la relación entre el dueño y el mayordomo se deteriora por culpa del segundo y por la continua obsesión que tiene la novia del señor con dicho mayordomo. Pues bien, lo que consigue Losey, es una hora y media de aburrimiento continuo, con aspectos de paja mental que provocan hartazgo. Losey se burla del espectador metiendo de pronto a un personaje supuestamente misterioso como es la hermana del sirviente, a la que se le ve a la legua sus intenciones.

Pero no se queda el asunto ahí, que ya es deplorable. Losey se saca de la manga un giro argumental absurdo y sin sentido. Todo cambia de golpe y porrazo porque sí, porque le apetece y se estaba aburriendo. En esos últimos minutos nos encontramos con: insinuaciones claramente homosexuales; juegos absurdos que no vienen a cuento; discusiones por temas banales y estúpidos; locura general que culmina en un final de lo más absurdo y surrealista que se pueda ver en mucho tiempo. Se supone que estamos en un drama, lo que quiere decir que las situaciones deben ser duras, difíciles, desgarradoras, que impactan al espectador por su crudeza y le causen indignación o tristeza. Se supone que ese es el fin de cualquier drama. Pues no, lo que consigue este El Sirviente, es todo lo contrario. Risa, risa y más risa. Porque el espectador ve cómo se están riendo de él en su cara. Se ríe por las esperpénticas situaciones, del delirio mental de todos los personajes y del propio director.

Sinceramente, creo que tenían ganas de alargar la película para dejar una metáfora para que el espectador reflexione. Pues la metáfora carece no ya de interés y reflexión, es algo que no viene dado como la consecuencia de todo lo anteriormente visto. Lo que tiene que dar mal rollo, provoca la más absoluta carcajada que llega a un patetismo absoluto.


No me despiertes que estoy sobandoooorl...


Respecto a las interpretaciones, nefastas como ellas solas. Tenemos a Wendy Craig, la borde. Una mujer que coge manía al sirviente Barrett porque es un entrometido. Se burla de él y le maltrata psicológicamente. Además, es la típica novia embaucadora que le dice a su querido qué es lo que tiene qué hacer. Penoso. Sarah Miles, alias la zorra. Nada más verla en pantalla, uno se da cuenta de que nos encontramos ante un putón verbenero de flipar. Sólo le importa su placer y su disfrute y si puede hacer daño a los demás, pues mucho mejor. Seguimos y nos topamos con James Fox o el subnormal del grupo. Un ricachoncete que se cree de la clase alta por tener una buena casa y un sirviente. Pero es un tipo que no se entera de lo que va la cosa, débil, sin apenas personalidad propia. Pero hay más. Es un bastardo porque pone los cuernos a su chica y además un cornudo. Eso le pasa por listo. Fox interpreta al más patético de los personajes. Releyendo la crítica, estaba pensando en que el nombre de este actor y su cara me sonaban. Como que es el hermano del gran Edward "Chacal" Fox, pues ya podría el tal James aprender de su hermano. Y terminamos con Dirk Bogarde. La actuación que hace este hombre no tiene nombre. Es el típico metomentodo, al que le gusta interrumpir y manejar a la gente. Miente por vocación, haciendo gala de un cinismo lamentable (nada que ver con el cinismo que tanto nos gusta). Luego le dan arrebatos de buena persona para dar pena, cosa que no consigue en absoluto. Que conste que no me estoy metiendo con los actores, más bien con los personajes absurdos y patéticos a los que interpretan. Y Bogarde se lleva el premio gordo a la interpretación más nefasta del film.

El Sirviente es, en definitiva, un drama psicológico que se convierte en un absurdo sin intención, lleno de chanza y de viva la pepa porque yo lo valgo, que pasa del extremo aburrimiento a la risa floja. Una tomadura de pelo de las que hacen época.

Media en IMDB: 7,9 (2.240 votos)
Media en Filmaffinity: 7,8 (1.324 votos)
Media en Cinetrivia: 5,67 (3 votos, antes del mío tenía un 8,00)

lunes, 30 de noviembre de 2009

F.C. Barcelona 1- Real Madrid 0

¡Qué golazo he marcao, qué bueno soy!


TENSIÓN HASTA EL FINAL


El Barcelona se lleva el Clásico en un mal partido gracias a Ibrahimovic. El Madrid mejoró en su juego, pero estuvo mal de cara a puerta. Los de Guardiola recuperan el liderato.

Llegaba el Clásico al Camp Nou, el partido de los partidos, y lo cierto es que fútbol hubo muy poco, lo que sí hubo fue tensión e intensidad. Las sensaciones antes del encuentro cambiaron a lo largo de la semana. El sábado por la noche todo era pesimismo en los azulgrana por la pérdida del liderato y la llegada de dos partidos clave y el Madrid entusiasmado por presentarse líder al Camp Nou. Eso cambió por completo el miércoles por la noche, tras ver la exhibición del Barça frente al Inter y la inoperancia del Real Madrid ante un equipito como es Zürich. Parecía que iba a ser una fácil victoria azulgrana según las sensaciones tanto de culés como merengues. Y ni por asomo eso sucedió.

Sobre todas las cosas, la primera parte fue muy aburrida. Los que hablan por ahí de gran partido de los que crean afición, no sé qué demonios habrán visto, porque lo que es fútbol del bueno poco, más bien del otro fútbol, el de la tensión, la pelea, el sacrificio y el entusiasmo. Empezó el partido con el Madrid bien encerrado atrás y el Barça controlando la posesión. Pero para nada los hechos transcurrieron como el guión previsto. El Madrid por fin se decidía a presionar en el centro del campo, comandados por Lass y Xabi Alonso que cuajaron un muy buen partido. Además, buscaban la velocidad de sus puntas para crear peligro en las contras, su principal baza. Pellegrini jugó bien sus cartas colocando una defensa adelantada, presión en el centro del campo y salir disparados al ataque. Y en estas llegó la jugada clave de la primera parte en el minuto 19. Kaká recorta en la frontal a Piqué y abre a la banda derecha a Cristiano que, solo, falla ante un inconmensurable Valdés que sacó el pie para despejar a córner. El Madrid se lamentaba como ya hiciera el año pasado en este mismo escenario, pero el que erró el mano a mano en aquella ocasión fue Drenthe. Cristiano pudo abrir el marcador, pero todos se olvidaban de que Valdés también es un porterazo.

Mientras tanto, el Barcelona salió dormido y parecía que no se enteraba de lo que iba la cosa. Cuando uno ve varios partidos similares al de hoy, saca conclusiones rápidamente. Y es que el Barça no es que sufra cuando se encuentra con un rival que se encierra y se atasque, es que su falta de ideas es más que alarmante. Bien es cierto que hay que dar todo el mérito del mundo que se merece la presión que realizó el Madrid en la primera parte, un esfuerzo ciertamente encomiable. Pero los errores del Barcelona eran clamorosos. Llevo diciendo todo el año que, si un equipo cierra bien los espacios como ha hecho perfectamente el Madrid, el contrario tiene que ser capaz de crearlos para poder tener oportunidades. Pues no. El Barça sigue erre que erre y la delantera estática es alarmante. Messi salía de una lesión y mucho no podía hacer, Iniesta no debe jugar en la banda izquierda porque es mucho más letal en el centro. Y luego está lo de Henry. Lo suyo es de juzgado de guardia. Cayó en fuera de juego por lo menos en cuatro ocasiones, no se movía para nada. No está en forma y no debe jugar de titular, máxime cuando tiene un suplente que está en un momento dulce como es Pedro. Guardiola falló sacando a Henry de titular en lugar de Pedro.


¿Por qué no te callas, Cristiano?


El partido pintaba de lo más soso, sin apenas oportunidades. Un disparo lejano de Xavi antes de la ocasión de Cristiano, un tiro cruzado flojo de Iniesta, un fallo de Marcelo al que tapó bien Puyol (Alves no puede descuidar su posición y dejar un agujero en la banda) y otro tiro desde fuera del área del brasileño muy flojito. Eso fue lo que dio de sí la primera parte en ataque, con un juego muy trabado y mucho centrocampismo.

IBRAHIMOVIC DECIDE


Tras el descanso, el Barcelona salió al ataque dispuesto a llevarse la victoria, frente a un Madrid que ya no realizaba la misma presión en el centro del campo y lo acabó pagando caro. En el minuto 50, por fin Guardiola se quitó su maldición de no hacer los cambios rápido y se dio cuenta de que Henry no carburaba y lo sustituyó por Ibrahimovic, que reaparecía tras su lesión. Al poco, Higuaín recortó dentro del área y de nuevo Puyol volvió a tirarse para taponar su tiro. El partido del capitán fue monumental. Estuvo atento a todo, muy rápido y no perdió el sitio. Junto a Piqué, los dos centrales azulgranas fueron claves en la victoria culé, ante los que se desesperaban los jugadores madridistas, que lo intentaron todo. En el '55 y sólo cinco minutos después de la entrada al campo del sueco, llegó el gol. Alves cabalgó como siempre la banda derecha y sacó un gran centro medido (después de haber fallado estrepitosamente tres centros en la primera mitad) e Ibrahimovic se coló entre Pepe y Ramos llegando al área como un auténtico obús, y fusiló con la izquierda de volea a Casillas, que nada pudo hacer. Golazo de bandera del sueco que, a la postre, decidiría el partido. Va a ser cierto que este tipo de partidos se deciden por detalles.

El partido se ponía de cara para los azulgrana. Empezaron a controlar el juego y el Madrid se tenía que abrir para buscar el gol del empate. Cuando el Barcelona abre la lata se siente más seguro, domina el juego y consigue los goles con mayor facilidad. Pero no tuvo esa suerte. En el '62, una absurda mano de Busquets (que no se vio bien de primeras en la televisión) sí la vio muy atento Undiano Mallenco, que expulsó al catalán por doble amarilla. Empezaba otro partido con algo menos de media hora por delante.



¡No me toques los huevecillos, Xavi!


En el '65, llegó la respuesta del Madrid. Un centro al área fue cabeceado fuera por Cristiano Ronaldo, que no pudo marcar. Al minuto dejó su sitio a Benzemá (le aconsejaron no jugar más de una hora) y Touré entró por Keita. Cuatro minutos después, Piqué remataba de cabeza una falta lateral, pero su cabezazo se marchó fuera. En el '71 respondió Benzemá con un tiro desde la banda izquierda que se fue alto. Las ocasiones se sucedían en una y otra portería. El Madrid llegaba algo más pero no creaba el suficiente peligro, mientras que el Barcelona se dedicó a controlar el juego y el balón, porque poco más podía hacer con diez jugadores. El Barcelona fue mejor que el Madrid con 10, mientras que los blancos fueron superiores en el 11 contra 11. Paradojas del fútbol. El partido entró en una dinámica fea. El Madrid volvió a demostrar que las segundas partes no están para ellos, ni contra 10. Bien es cierto que el bajón físico se tenía que producir tras el desgaste de la presión de la primera parte y el constante correr por detrás del balón, pero uno de los grandes problemas de los de Pellegrini sigue siendo que en las segundas partes no carbura. Así que se dedicaron a dar patadas y a cortar el juego de los azulgrana. Toda la defensa vio amarilla y Xabi Alonso estuvo especialmente brusco.

En el '75, Pellegrini se la jugó, dando entrada a Raúl por Arbeloa, lo que suponía que Marcelo se retrasaría al lateral. En este decisión estuvo erróneo el chileno. Marcelo hizo un partido nefasto, no cubrió bien su banda (se le coló Alves en la jugada del gol) y arriba no dio una a derechas. No parece que despierte. Y Raúl como revulsivo contra 10 a falta de quince minutos, suena a disparate. Si hubiera entrado Granero, el Madrid ganaría en superioridad al Barcelona en el centro del campo, para crear algo de juego, cosa que todavía no sabe. Vive de sus contras. Llegaban al área pero no intimidaban, aunque la tensión se mascaba en el ambiente.

Poco después de la entrada del capitán blanco, Abidal realizó una pared con Messi y se internó en el área, pero su zurdazo cruzados salió lamiendo el poste, una gran ocasión para la sentencia. En el '81, a la salida de un córner, Benzemá remató muy mal en el área pequeña mandando el balón a las nubes. Los minutos transcurrían y parecía que nada iba a cambiar, pero quedaba algo más. En el '88, Alves se internó por banda derecha y realizó un pase magistral al hueco, donde emergió Messi entre dos defensas quedando mano a mano ante Casillas. El argentino falló incomprensiblemente cuando tenía todo a favor para marcar, pero Casillas estuvo muy seguro. Un minuto después, Lass vio justamente la expulsión por doble amarilla, tras un entradón a Xavi. El partido no daba para más y terminó 1-0, victoria justa, aunque un empate también lo pudo ser, pero el 2-0 también pudo llegar. El Barcelona recupera el liderato en un mal día y en el mejor del Madrid de la temporada, que no pudo superar al equipo de Guardiola con 10.



¡Qué no me de en la cara, qué no me de en la cara...!

LAS CLAVES:

El Barcelona saltó al campo atolondrado, muy impreciso en el pase y con una delantera demasiado estática. La pareja de centrales Piqué-Puyol fue fundamental para la victoria. En la segunda parte mejoró notablemente, controlando el juego con 10 tras el decisivo tanto de Ibrahimovic, siendo superior al Madrid.

El Madrid se encerró atrás y buscó la contra con un juego muy directo. Realizó una gran presión en la primera parte que desactivó el juego blaugrana. Después volvió a bajar físicamente y fue incapaz de empatar.

Tres jugadas clave cambiaron el curso del partido: el fallo de Cristiano en la primera parte, el gol de Ibrahimovic y la expulsión de Busquets.

PREGUNTAS AL AIRE

Tras este clásico quedan cuatro preguntas evidentes:

1 ¿Espabilará la delantera del Barça realizando movimientos de desmarque cuando un equipo se encierra atrás y no deja espacios?

2 ¿Habrá encontrado un estilo de juego el Madrid y lo pondrá en práctica durante el resto de la temporada, o sólo será fruto de un día?

3 ¿Cómo hubiera sido el encuentro si el Madrid se adelanta y si Busquets no es expulsado?

4 Si el mejor del Madrid de la temporada pierde 1-0 ante un Barça gris y que jugó media hora con 10, ¿qué pasaría si los culés tienen un buen día?

El árbitro: Undiano Mallenco acertó en las expulsiones de Busquets y Lass. También en el posible fuera de juego inexistente en el gol de Ibrahimovic. Sacó muchas tarjetas al Madrid castigando su juego duro. Undiano acertó en las jugadas clave, demostrando que es un buen árbitro, llevándose así el aprobado en el Clásico.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

F.C. Barcelona 2- Inter de Milán 0

¡Cierra el buzón, Pedro!


Y SIN MESSI NI IBRAHIMOVIC

El Barcelona sentenció el partido en tan sólo 25 minutos. El Inter dejó una imagen lamentable en el Camp Nou. Los de Guardiola acarician los octavos

Se presentaba el Barça-Inter como el primer gran duelo de la semana para el conjunto blaugrana, partido con el que se llegaba con dudas tras el empate en San Mamés y el nuevo liderato del Madrid. Y las dudas de Messi e Ibrahimovic en el once titular. Pues bien, todas esas dudas y temores se disiparon de un porrazo. No estuvieron dos de los grandes cracks del Barça y nadie se acordó de ellos. El Barcelona dominó el partido del minuto 1 al 90, llegando en muchas ocasiones a bailar al Inter, que fue un pelele en manos de los culés.

Como comenté en las dos crónicas anteriores de partido de Champions, el Barcelona no desplegó su juego. Había lentitud, falta de ideas, una delantera estática, empeño en atacar por el centro, y sin buscar la banda. Pues bien, hoy en el Camp Nou, frente al tetracampeón italiano, todos esos errores se volvieron en todo lo contrario. El Barcelona salió en tromba desde el inicio dirigidos sensacionalmente por esos dos cracks que son Xavi e Iniesta, con una gran velocidad en la circulación de pelota, buscando las bandas, presión muy arriba en todo el campo, constantes movimientos de la inédita delantera para crear espacios (a pesar del mal partido de Henry), una enorme solidez defensiva... El Barça estuvo durante los primeros 45 minutos en su mejor versión, similar al juego actual de España, el de toque y paciencia y a esperar a encontrar los espacios. Porque no es que creara infinitas ocasiones, pero el rondo que le hizo al Inter fue de escándalo.


Choque de trenes


Así las cosas, en el minuto 10 Xavi bota un córner, peina Henry y Piqué (agarrado por Motta) consigue cruzar el balón al segundo palo. Cinco minutos después, una falta al borde del área fue lanzada por Xavi que iba a la escuadra, pero tocó la red por encima de la portería interista. Ya en el '25, llegó el segundo gol. Una jugada maravillosa. Iniesta habilita a Xavi en la media luna, abre a la banda derecha para Alves que viene como un avión, realiza un magnífico centro y Pedro remata pillando a pie cambiado a Julio César, que se comió el gol por su mala posición. Un auténtico golazo, de bandera, de esos que demuestran por qué el Barça juega como un equipo. En el '35, Valdés volvió a despejar mal con los pies por enésima vez, dejando la portería vacía, pero Stankovic remató demasiado alto. Siete minutos después, llegó un tímido disparo de Milito desde fuera del área. Casi sin apenas noticias en ataque del Inter, llegó en el '44 un remate de cabeza de Keita que detuvo sin problemas Julio César. El Barcelona dominaba en todo, incluso a balón parado.

EL BARCELONA SE LIMITA A CONTROLAR


En la segunda mitad, el Barça bajó el pistón pensando en el Clásico del Domingo, lo que permitió que el Inter intentara buscar la portería de Valdés. Lo cierto es que el Inter tuvo algo más el balón, pero sus ataques no creaban peligro alguno. Sólo una caída de Eto'o (que fue ovacionado por el Camp Nou) dentro del área que fue protestada por el camerunés, pero que no fue penalty en absoluto. En el siguiente minuto, el 54, Xavi remató de cabeza abajo tras otro espléndido centro de Alves, pero ésta vez Julio César lo despejó de manera magistral, realizando así la parada del partido.

El Barcelona simplemente se limitó a controlar el partido, guardando la ropa. La intensidad defensiva seguía, la presión también, pero no creaban jugadas de peligro ni le imprimían demasiado ritmo al juego. Ni falta que hacía. El Barça, de forma inteligente, reservó fuerzas, porque con eso bastó para frenar a un más que pobre Inter en ataque. Por eso, para el espectador la segunda parte fue un poco más aburrida, pero no está el asunto para desgastar sin necesidad, con la de lesiones y gente enferma por Gripe A que tiene el equipo. Aquí hay que hacer una especial mención a Abidal, que aguantó casi todo el partido después de recuperarse milagrosamente de dicha Gripe A. Encomiable.


Te has creído que me iba a quitar la camiseta, ¿eh nenita?


En el '67, Alves lanzó una falta que puso a prueba los reflejos de Julio César. A partir de ahí, el Inter se desató. Pero para dar patadas. Repartió estopa de lo lindo, hizo un montón de faltas que muchas de ellas no fueron señaladas, sólo se llevó tres míseras tarjetas amarillas (por dos del Barça) y Motta debió ser expulsado por doble amonestación. El Barça desquició al equipo de Mourinho, lo que dio pie a que los neroazurri se dedicaran a realizar su típico juego marrullero que de nada les sirvió. 2-0 al final y porque los de Guardiola no quisieron hacer más sangre, lo que les deja primeros de grupo y sólo una derrota por un gol o más y que no haya empate entre Rubin e Inter, es la única combinación que les dejaría fuera. El Barcelona está a un paso de los Octavos de Final.

LAS CLAVES:

El Barcelona recuperó su estilo de la mano de la dupla Xavi-Iniesta, volviendo al buen fútbol de primer toque, velocidad y desmarque. Además, la presión y la intensidad defensiva contribuyeron a crear un monólogo azulgrana. En esta ocasión, Pep destrozó el sistema táctico de Mourinho.

El Inter fue un equipo muy gris. Mourinho conocía el resultado de Rusia y sabía que ganando el siguiente partido en casa estaban dentro. Hizo lo de siempre, poner a ocho jugadores detrás del balón dejando solos los desesperados Eto'o y Milito. Otro fracaso táctico.

El árbitro: Massimo Busacca estuvo mal. Permitió demasiada dureza del Inter y le sacó casi las mismas tarjetas que al Barcelona. Además, debió expulsar a Motta. Suspenso.