jueves, 15 de abril de 2010

Yo crispo, tú crispas, él crispa

Esta es la primera parte de un artículo de crítica hacia la prensa deportiva española. No es que sean dos partes diferenciadas, es que es muy extenso para meterlo en un sólo post. Esta primera parte versará sobre la prensa madrileña y la segunda sobre la catalana, con el correspondiente prólogo y conclusión.

YO CRISPO, TÚ CRISPAS, ÉL CRISPA (I)

Desde principios de esta década en España, se ha puesto de moda una conducta lamentable. Dicha conducta resulta muy dañina para la sociedad española. Y no es otra cosa que la crispación, el afán de muchas de las personas de malmeter que ejercen el poder y las que están detrás de los medios de comunicación.

Históricamente, España ha sido un país plural, de culturas, aficiones, ideas políticas, religiosas, completamente opuestas. Pero, sin lugar a dudas, en estos tiempos que corren hay dos pasiones encontradas que destacan por encima del resto, dos pasiones irreconciliables. Y éstas son el PP y el PSOE y, cómo no (aunque sin tener la mitad de calado e importancia que las afrentas políticas) el Barça y el Madrid.

Si en las dos legislaturas en las que presidió José María Aznar había montones de debates políticos, cruces de acusaciones, etc, nunca llegaron a los niveles de auténtica crispación, de insultos y de malas formas como en esta legislatura y media en la que está ejerciendo el poder José Luis Rodríguez Zapatero. Sus enfrentamientos con Mariano Rajoy son del todo conocidos. Los argumentos que muestran los dos y los políticos que tienen a sus espaldas en cada uno de los partidos son de patio de colegio. Si los unos dicen A, inevitablemente los otros dirán B, si el gobierno dice cara, la oposición no duda en escoger la cruz, si la oposición se aferra al blanco, inmediatamente el gobierno responde negro.

No sólo la clase política española está en continuo enfrentamiento para desgracia del personal. Para hacer más fuertes sus convicciones, ambos partidos tienen detrás a unos medios de comunicación que les apoyan férreamente en sus ideas (sin nombres, todos sabemos de qué pie cojea cada periódico, radio y televisión) y no dudan en descalificar al “enemigo”. Es más, ése es el deporte favorito de la prensa española: “el que malo son los otros”. Ya ni siquiera se molestan en alabar a los “suyos”, aquí lo importante es general mal ambiente entre la sociedad. Incluso se ha llegado a decir que nos encontramos ante una división increíble, llegando a utilizarse la expresión “vivimos en las dos Españas”. Hasta se ha proclamado de manera lamentable que el nivel de crispación español es tan grande como el de los años previos a la triste Guerra Civil. Eso es una barbaridad como un templo, no hay nada más horrible que la lucha a muerte entre compatriotas. Y sólo hay que salir a la calle para comprobar que la inmensa mayoría- siempre hay algún descerebrado- se comporta con educación y respeto. Ahora mismo, no estoy tan interesado en la política, mi desencantamiento político es enorme, pero ese es otro tema que no voy a tratar aquí, bien podría merecer un artículo diferente.


Es feo con ganas y es el que ejerce el poder "maligno"


Pero el tema principal no es la política ni sus medios de comunicación. Ahora se trata hablar de la nefasta prensa deportiva española o, mejor dicho, los cuatro diarios más importantes del país, dos de cada bando. Los señores (por no decir otra cosa) que trabajan en estos periódicos, han tomado desde inicios de este 2010 el testigo de la prensa política. Años atrás, siempre hubo titulares contra titulares, piques y rivalidad sana. Porque la rivalidad entre aficiones del Barça y el Madrid siempre que no se insulte y se menosprecie, es necesaria, es parte de la esencia del fútbol de este país. Pero esa rivalidad se ha tornado en un clima realmente bochornoso. Ahora son insultos, acusaciones sin fundamento, conspiraciones judeo-masónicas que ni el mismísimo Íker Jiménez podría descifrar. Y es el tema de los árbitros.

La prensa madridista, a lo largo de los años, siempre ha sido más calmada y un poco más objetiva que la barcelonista, que siempre ha pecado de ser bastante forofa. Pues bien, desde hace unos cuatro o cinco años, esta prensa se ha radicalizado por completo, hasta llegar al nivel (e incluso superarlo) de la prensa barcelonista. Entrados ya en la segunda década del siglo XXI, nos encontramos con dos prensas llenas de forofos que rozan lo hooligan. El rigor periodístico de estos diarios es completamente nulo. Es más, sus armas no son la información y la opinión argumentada. Son la mentira, la manipulación, el intentar engañar al ciudadano, a encresparlo y crear un clima de violencia absurdo. Estos “periodistas” se creen que tienen la verdad absoluta en su mano y, lo peor de todo, se creen que sus lectores son tontos. Es evidente que, si la gente quiere leer basura sólo porque dicen cosas buenas de su equipo y malas del rival, lo van a seguir haciendo. Ahí están los datos del EGM- Estudio General de Medios- que señalan la cantidad de lectores que hay en España de prensa deportiva y de cualquier tipo de medios. Todas estas artimañas, este periodismo basura se realiza porque interesa, porque vende más. El morbo, la mala baba, el insulto, interesa en este país de pandereta.

En este 2010, el asunto de la crispación entre la prensa deportiva se ha aumentado de manera considerable. Primero fue en 2009 con el asunto del “canguelo” (que no es asunto principal de este post) una campaña que iniciaron desde Madrid para presionar al Barcelona. En esa época también se hablaba de arbitrajes, pero no hasta el punto al que estamos llegando en la actualidad. El término “villarato” viene de lejos, pero su auge es actual. Según el inventor del término, el villarato es la conspiración que hay en la RFEF- Real Federación Española de Fútbol- que concede ayudas arbitrales al Barcelona y trata de perjudicar al Real Madrid. El único argumento que tienen para sustentar su conspiración, es que el presidente del Barcelona apoyó en las elecciones al actual presidente de la RFEF, Villar y Florentino Pérez, el homólogo madrileño de Laporta, no lo hizo. Una tontería absoluta. Al principio, empezó como algo sigiloso, una pequeña broma, criticar un poco etc. Ahora, ese villarato se ha convertido en un auténtico gigante. Sólo se habla del dichoso villarato. El tema estrella en periódicos y tertulias no es el fútbol, sino el arbitraje. Hasta qué punto tan demencial hemos llegado.

La teoría de la conspiración no se sustenta por ningún sitio, se cae por su propio peso. Cualquiera que entienda de fútbol la puede rebatir con abrumadora facilidad. El arbitraje no sólo español, sino mundial, no pasa precisamente por su mejor momento. Hay muchos árbitros que son malos. Todos los árbitros se equivocan, son humanos y fallan como tales. Además, ni el Barcelona ni el Real Madrid se pueden quejar de ellos porque, históricamente, han sido, son y serán los más beneficiados. Y eso es irrevocable. Y, como los clubs no se pueden quejar, ahí están los periodistas, que se erigen cual paladines para defender sus colores y atacar al rival. La prensa de Madrid se ha inventado una conspiración para intentar de manera lamentable, sucia y rastrera de desestabilizar al Barcelona. ¿Y esto por qué? Porque, desde la capital, no se ha digerido que el Barcelona haya conquistado los seis títulos el año pasado. Así de simple. Pero eso no es lo peor. Lo peor es que ocultan datos, tergiversan la realidad según les convenga y no quieren ver los hechos. Y encima insultan. Porque llaman atracadores al Barcelona, les acusan ni más ni menos que de adulterar la competición, de hacer trampas para su beneficio. Los árbitros en España son meros títeres manejados por el Barcelona.



Vale, es del año pasado... ¡Qué viene el demonio, el villarato!


Vayamos con las acusaciones. Ocultan datos porque les interesa. Cuando un árbitro perjudica al Barcelona, simplemente lo omiten Se limitan a señalar que “el trencilla ha estado correcto” Ejemplo: Barcelona- Málaga. No cuentan que un jugador del Málaga debió ser expulsado. Tergiversan la realidad: se inventan penaltys a favor del equipo que juega contra el Barcelona. Ahora cualquier cosa es penalty. Un contactito, caída y penalty. Sin embargo, cuando es a favor del Barcelona no es nunca penalty, el árbitro se lo ha inventado. Ejemplo: la semifinal de la vuelta Chelsea- Barcelona. Aquí también se cumple la ocultación de datos, puesto que no cuentan lo que sucedió en el partido de ida, pero ponen el grito en el cielo con lo que sucedió en la vuelta. Hasta se ha escuchado decir que fueron seis penaltys a favor del Chelsea. Es más, osan decir con una falta de vergüenza digna de la caradura de Kirk Douglas en El Día de los Tramposos que injustamente ganaron la Champions League. Cuando, el que sabe del fútbol y vio el partido, sabe por qué pasó el Barcelona: porque siguió buscando el gol con insistencia y el Chelsea racaneó con un jugador más hasta el punto de quitar a un delantero (Anelka) y sacar a un lateral (Belletti). Y el último dato, es negar los hechos. El ejemplo es evidente: cuando se ha demostrado, realizando la técnica del punto de fuga, en el partido del Sporting de Gijón- Barcelona que el gol en fuera de juego de Pedro es legal, pues ellos siguen en sus trece diciendo que era fuera de juego. Son incapaces de rectificar, de reconocer su error y pedir disculpas.

Y todas estas formas de actuar, son orquestadas por los dos directores de As y Marca (era imposible hacer este artículo sin dar nombres). Alfredo Relaño y Eduardo Inda. Estas campañas las siguen al pie de la letra sus palmeros, unos juntaletras que hacen lo posible para poner en entredicho las victorias blaugranas. Es evidente que los casos de estos dos directores son diametralmente opuestos y deben ser analizados.

El caso del señor Relaño es realmente triste. Él fue el creador del término villarato, que tanto éxito le reportado. Hasta ha sido capaz de realizar un videoblog explicando qué es el villarato para él. Según sus palabras, viene a decir que son los veintidós años que lleva mandando el señor Ángel María Villar en la RFEF. Y que, en los últimos años, se premia a los árbitros que benefician al Barcelona y perjudican al Madrid. Pero, el trasfondo de esta conspiración es que el Barça gana por los árbitros. Relaño se escuda en que elogia más el juego del Barcelona que le critica por sus victorias con supuestas ayudas arbitrales. Eso no es excusa para criticar su lamentable actitud, porque no debería hacer esas acusaciones tan graves mostrando sólo las pruebas que a él le interesan y que han sido rebatidas un montón de veces.


No, si de fútbol yo sé mucho, pero de tocar los huevos también sé un rato...


Situémonos en la figura de Alfredo Relaño. Es un periodista que entró a dirigir el diario As en el año 1996, cuando lo compra el grupo PRISA. Sus textos futbolísticos suelen ser poéticos, conoce como pocos la idiosincrasia del deporte. Cuando habla en las tertulias, es de los pocos que da gusto escuchar. No se enciende, ni grita, ni intenta imponerse a los demás. Es un hombre tranquilo, sereno, mesurado en sus palabras, que escucha a sus compañeros y expone sus argumentos con naturalidad, rigor y sin faltar el respeto. Con estas cualidades, Alfredo Relaño se convirtió en uno de los mejores periodistas deportivos del país. Por eso, lo del villarato duele. Con esta patraña, Relaño ha perdido el norte. Ha tenido semanas de este año en la que única y exclusivamente hablaba de la dichosa campaña arbitral para su beneficio, la venta de periódicos. Prácticamente nadie con dos dedos de frente puede comprender este absurdo cambio en Relaño. Porque, lo que es evidente, es que cuando no escribe sobre ello, sus artículos se leen con gusto. Se puede estar de acuerdo o no, pero la calidad de sus textos está a una gran altura, y creo que eso es indiscutible. Es por ello que lo mejor para él y para todos, es que se olvide de estas tonterías de colegiados, que no son más que discusiones de recreo y se dedique a hablar de fútbol, que de eso sabe y mucho.

Y en el bando contrario tenemos a Eduardo Inda, el director del diario Marca. Para su desgracia, él no inventó el término villarato- que era su ilusión- pero derivó el cagómetro en el canguelo. Comulga con las ideas de Relaño en cuanto a afirmar que hay una campaña arbitral favorable al equipo culé, pero no está de acuerdo con que sea obra de Villar, porque éste es uno de los pelotas del presidente de la Federación. Esto es lo de menos. Sus aptitudes como periodista las puede discutir cualquiera que haya leído unos cuántos periódicos y algún que otro libro. No hace falta ser el Nobel de las Letras para saber que este hombre es un inepto a la hora de argumentar.

Este pseudo-periodista llegó a la dirección de Marca en el año 2.007, el mismo año en el que el grupo Unidad Editorial compró el grupo Recoletos, que ejercía el poder sobre el diario Marca. Inda era el director de la edición de las Islas Baleares del diario El Mundo y llegó como jefazo de Marca de la mano del dueño del grupo editorial, Pedro J. Ramírez. Inda es un lacayo del tan culto como escupidor de bilis Pedro J. Le salvó el culo en las Islas Baleares en un turbio asunto inmobiliario. Se podrá estar de acuerdo con sus ideas o no, pero creo que las capacidades, conocimientos socio-culturales de Pedro J. no serán puestos en duda. Pero los del señor Inda, es evidente que sí, por lo menos futbolísticos.


Dan ganas de darles dos hostias...


Sus artículos son de traca. El señor Inda se jacta de tener un conocimiento extenso a la hora de utilizar el lenguaje. Mezcla vocablos populares, algunos inventados y otros cultos, produciendo unos artículos cuanto menos curiosos. El problema que tiene es que no sabe cómo utilizar el significado de las palabras para darles el sentido idóneo. Los usa sin ton ni son, como bien le vienen en gana. Sus símiles y comparaciones son de chsite. En un artículo puede aparecer Winston Churchill como sabio futbolístico, las razones pueden llegar a ser de perogrullo y hasta los pavos pueden tener mocos. Y lo que él dice va a misa. Cree que es original y sagaz, más bien parece un pobre diablo al que le han asignado una tarea que desconoce. Lleva tres años hablando de fútbol sin saber lo que es.

Pero, la gran pregunta surge tras leer varios de sus artículos. ¿Cómo es posible que un tipo que no sabe redactar sea el director del periódico más leído de España? Inda es capaz de afirmar tajantemente una idea y soltar la contraria en el párrafo siguiente. O en la posterior línea. Sus argumentos no se sostienen. Él creerá que es capaz de exponer diferentes hechos en un mismo artículo, creyendo que tiene gran capacidad de miras. Nada más lejos de la realidad: es incapaz de realizar argumentos sólidos y mantenerlos en un mismo texto. A redactar te enseñan en primaria y, si no has aprendido entonces, es muy difícil aprender a una edad más avanzada. Y si no sabes cómo se redacta, ni puedes ser un colaborador de un periódico ni muchos menos un director. Pues el señor Inda lo es, su único mérito es ser un pelota de Pedro J.


Egouardo, Indanecio, Indacente y cabeza de velocirraptor son sus motes...


Las portadas del diario las elige él. Organiza campañas que son para asustarse: clama por la destitución de Pellegrini, critica ávidamente al pichichi del Madrid, Higuaín, señala dónde debe jugar cada jugador y enseña los abdominales de Cristiano cuando puede. Por su culpa, Marca ha pasado de ser un diario deportivo referente en España, a ser un mero panfleto, amarillista, manipulador y mentiroso. Dice ser un periódico neutral, pero es muy madridista. La única base que tienen para seguir sustentando que son imparciales, es sacar en portada al Barcelona cuando gana algún título. Lo mismo vale para el As. Aunque para su desgracia, está haciendo mucho más daño al club que beneficiarlo. Es realmente lamentable su gestión al frente de este periódico. El clamor por su despido en internet es descomunal.

Hay varios grupos de la red social Facebook y alguno de ellos cuenta con más de 15.000 miembros que piden su expulsión del periodismo. Por tanto, estas percepciones no son cosa mía, son de todos los aficionados al deporte, de cualquier equipo y que quieren leer periódicos con un mínimo de rigor, objetividad, con sentido común y que no insulten ni falten al respeto.

3 comentarios:

Álvaro Rojas dijo...

Increible. Ta aplaudo. Magnífico articulo. Cuánta razón. La España de hoy día es bastante lamentable. Demasiado diría yo. Los políticos, todos unos necios, los medios de comunicación, totalmente manipulados. Si nos ponemos a numerar...sería mejor irse a una isla desierta y vivir allí tranquilamente. Al menos, espero que el paraíso sea eso.

Escribes de puta madre.

Un abrazo.

Álvaro R.

Full Norbert dijo...

Gracias Álvaro. La verdad es que este artículo me costó mazo escribirle y se podría escribir un libro sobre esto. En un rato cuelgo la segunda parte, con la prensa catalana y la conclusión de la tendencia de crispar...

Anónimo dijo...

¡Qué gran artículo! Qué bien redactado, has radiografiado y descrito la prensa madridista de este país en pocas líneas. Estoy de acuerdo con todo lo que has expuesto, y me ha gustado especialmente la diferencia entre Relaño e Inda. Los más jóvenes deben conocer quiénes son, ya que, si es verdad que son los dos muy madridistas, como periodistas no hay color.

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